A. M.
La presidenta del Puerto de Vigo, Corina Porro, daba ayer por zanjado el Plan Nouvel para reformar la zona centro del litoral al asegurar que el proyecto "ya pasó a la historia" y aclarar que actualmente no mantiene "ninguna relación contractual con el equipo redactor". Porro entiende que la actuación está rechazada y reiteró por última vez que no empleará más recursos económicos en lo que considera un mero "instrumento de propaganda mediática utilizado por su antecesor en el Puerto y actual alcalde, Abel Caballero, durante la campaña de las últimas elecciones municipales". Pocos minutos después el propio Abel Caballero replicaba con la misma contundencia: "Sólo podrá retrasarlo mientras esté en el puesto que ahora ocupa, es decir hasta que lo tenga que dejar para ser candidata a la Alcaldía por el PP".
Ambos se acusan de utilizar el proyecto de forma "electoralista", aunque mantienen posturas diametralmente opuestas. Gestado durante su etapa al frente de la Autoridad Portuaria, el regidor vigués defiende a toda costa la ejecución del diseño del arquitecto francés y advierte a Porro que, con su rechazo, "sólo conseguirá retrasar la actuación", pues cuenta "con el respaldo del ministro de Fomento y del presidente del Gobierno". Hasta su puesta en marcha, Caballero avisa de que "el mundo seguirá hablando de Bilbao, Barcelona o Avilés", mientras Vigo corre el riesgo de quedarse atrás.
El alcalde considera que Porro sólo se mueve "por interés electoral" y le advirte de que "la ciudad hablará para reclamar que Vigo tenga entrada al mar y pueda disfrutar de él. No va a lograr la derrota del proyecto", aseveró.
Ante por la contundencia de la presidenta del Puerto, el regidor respondió con la misma firmeza y la retó asegurando que la reforma "se va a hacer le guste o no. Sólo logrará retrasarla dos años, como hizo durante su etapa como alcaldesa con la ampliación del muelle de Areal que ahora abandera", le echó en cara Caballero, quien entiende que en ambos casos "la candidata del PP a la Alcaldía actuó por puro interés electoral". Pese a sus advertencias, Corina Porro reiteró que "el plan está metido en un cajón porque es ilegal e inviable", al tiempo que adelantaba que "si alguien quiere hacer hitos del mundo mundial, tiene toda la ciudad para hacerlo", en referencia a Caballero. En un tono muy crítico, recordó durante su visita al crucero Azamara Journey que la única gestión realizada respecto al Plan Nouvel antes de su llegada al Puerto fue "un gasto de 2,3 millones de euros empleados en el premio del concurso y la publicidad". El consejo de administración de la Autoridad Portuaria conoció el informe de inviabilidad a finales de julio.
La presidenta portuaria argumenta en parte su postura en que "es ilegal hacer un relleno para construir un hotel", matizando que los cambios introducidos en el diseño inicial durante el mandato de Jesús Paz "quisieron ser un apaño", pero no son suficientes. "No nos podemos jugar ni con rellenos ni maltratos a la ría el futuro del Puerto", avisó decidida a "mejorar las condiciones de los usuarios del mismo".
La responsable del Puerto de Vigo apeló al actual contexto económico para justificar su decisión, cuestión a la que Caballero respondió acusándola de "aliarse con los sectores más duros y retrógrados que durante décadas mantuvieron a la ciudad fuera del Puerto y actúan como si fueran sus dueños".