REDACCIÓN
La gran superficie del local se está convirtiendo en uno de los principales obstáculos para la venta o alquiler de las antiguas instalaciones de la sede del Colegio de Arquitectos en la calle Marqués de Valladares. Aunque han sido varios los interesados en conocer las dependencias, ninguna de las posibles operaciones fraguó hasta la fecha, pues el recinto, con dos sótanos, bajo y entreplanta “parece más adecuado para un pequeño centro comercial que para un establecimiento convencional. Y a ello hay que añadir la compleja situación económica actual”, según señalan fuentes de la propia entidad.
El Colegio trata de hacer frente a los costes del nuevo edificio sacando las instalaciones ya existentes a mercado. El precio de venta inicial de las mismas se cifra en 1’2 millones de euros. En una asamblea celebrada en Santiago, el Colegio confirmó haber efectuado pagos durante el año pasado por 1,5 millones de euros, del total presupuestado para el proyecto de las nuevas instalaciones de Doctor Cadaval.
Para ayudar a amortizar los costes de las nuevas dependencias, de unos 1.800 metros cuadrados distribuidos en sótano, tres plantas y bajo cubierta, el Colegio decidió alquilar unos mil metros cuadrados entre bajos comerciales y oficinas y sólo quedan dos libres.
Obras
El edificio que alberga la antigua sede colegial está actualmente en fase de obras. El desprendimiento de algunas losetas obliga a reparar la fachada. Construido en 1957 y conocido como edificio Plastibar, está considerado el punto de partida de la introducción del movimiento moderno en la arquitectura viguesa. Tanto es así que su autor, Xosé Bar Bóo, acabaría convirtiéndose en el pilar de este periodo histórico.