ANA ABAD DE LARRIVA
"Nos hemos quedado sin nada". El fuego que se originó ayer en una casa prefabricada en Coruxo calcinó por completo el interior de la vulnerable construcción. Aunque no se lamentaron daños personales, los económicos son cuantiosos. No se salvó ni un solo objeto personal dentro de la pequeña edificación que utilizaba una pareja viguesa como residencia habitual en el número 86 de la calle Combro. Aunque todavía se desconocen las causas, los bomberos señalaban que todo apunta a un cortocircuito.
Ángel Fernández cortaba el césped delante de su casa ayer a la una de la tarde cuando vio que salían llamas de la construcción situada en el terreno contiguo. "Me acerqué corriendo y miré por la puerta, que sólo estaba tapada por una cortina", relata. No había nadie dentro porque sus moradores habían salido a las diez y media y el fuego devoraba las paredes y los electrodomésticos con gran voracidad. No pudo hacer nada para extinguirlo. Llamó a los bomberos desde el teléfono de un vecino, porque su mujer había salido, dejando la puerta de casa cerrada.
De repente, se acordó de que fuera de la vivienda incendiada se encontraban varias bombonas de butano. Las apartó de la zona y se hizo cargo de las tres tortugas y el perro que paseaban por el jardín, también asustados por las llamaradas.
Al lugar de los hechos se desplazaron dos coches de bomberos y otro de la Policía Local. El fuego fue controlado en un cuarto de hora pero nada se pudo hacer para salvar las pertenencias de la pareja. "Era todo plástico y espuma el interior, así que ardió completamente", informó uno de los bomberos que actuaron en la extinción.
Poco tiempo después llegaron los joven pareja, que había sido avisada por los vecinos, y que se deshizo en lágrimas al comprobar la magnitud de las pérdidas: el horno, el ordenador, la nevera, el equipo de música... "Nosotros comprobamos siempre que queda todo apagado y cerramos el butano", expresaba el joven, queriendo entender lo ocurrido. El principal problema del que se lamentaban era de la posible falta de un seguro que se responsabilizase de los daños.