A. MÉNDEZ
Sufragar la mitad de los conciertos de la Semana Grande o mantener el Verbum en buenas condiciones y con actividades durante todo un año. Los actos de vandalismo dilapidan dinero público a un ritmo ascendente, que iguala algunas de las partidas más importantes de la Concejalía de Cultura. Sólo la renovación de contenedores cuesta a los vigueses 1.000 euros diarios –159 depósitos verdes y 78 de reciclaje destrozados entre enero y mayo de 2009–. Y la cuantía de los desperfectos va en aumento. El Concello destinó el pasado año más de medio millón de euros a la reposición de mobiliario urbano, partida que permitiría habilitar anualmente 1.700 nuevas becas de comedor para escolares. Las previsiones para 2009 rondan los 700.000 euros de gasto, que podrían quedarse cortos debido a la incidencia de la huelga del metal.
Las “gamberradas” exprimen las arcas municipales. La escasa conciencia de lo público y la excepcionalidad de las sanciones han dado alas a los infractores, para los que el gobierno local contempla multas de hasta 3.000 euros en la ordenanza de convivencia y ocio que entró en vigor a principios de verano y cuyo régimen sancionador aún no se ha estrenado. Se endurecen las penas como efecto disuasorio, pero el Concello ve difícil adoptar más medidas de prevención, por tratarse de hechos intencionados e imposibles de predecir.
Las cifras no fallan y de los 160 episodios de vandalismo con identificación de sospechosos tramitados el pasado año por vía administrativa sólo 14 acabaron en sanción, bien porque no se logró dar con el autor material de los hechos o por demoras en la gestión del caso. Son datos oficiales de la Concejalía de Seguridad, que confirma una tendencia similar durante el primer semestre de 2009. Hasta agosto, la Policía Local abrió 97 expedientes por actos vandálicos en Vigo y sólo en cinco ocasiones se puso nombre y apellidos al responsable para poder iniciar los trámites e imponerle una sanción.
Los incidentes que tramita la Administración local son hechos tipificados como faltas y daños materiales inferiores a 400 euros. Si el importe de los desperfectos es superior se remiten diligencias al juzgado, circunstancia que se dio en 52 ocasiones en el ejercicio 2008 y otras 31 en lo que va de año y que están pendientes de resolución.
Sin repuntes
El gobierno vigués niega que el vandalismo repunte de manera significativa, pero las cifras de reposición de mobiliario crecen anualmente. De los 233.160 euros destinados en 2004 a la compra de nuevos contenedores destrozados en la vía pública, se pasó a 275.680 en 2006 y a 130.345 euros sólo en los primeros cinco meses de este año. Los depósitos de residuos urbanos son objeto de culto para los vándalos, que también ocasionan importantes daños en espacios verdes y zonas infantiles.
La Concejalía de Parques y Jardines aprobó el pasado año una partida de 85.900 euros para reponer plantas, árboles, fuentes y aparatos de juego para niños. A este presupuesto hay que sumar además los casi 70.000 euros destinados a la reposición de alumbrado público y la media de 140.000 euros que la concesionaria FCC invierte en la limpieza de pintadas. Los datos actualizados por la empresa hasta mayo indican que los operarios han retirado pintura de 1.515 metros cuadrados de superficie, tareas cuyo coste cifran en 35.784 euros. Todas estas partidas unidas revelan una inversión de casi 550.000 euros en mobiliario público durante 2008, siendo la previsión para el presente ejercicio de 700.000 euros.