SANDRA PENELAS
Sus grandes ojos almendrados evocan la procedencia de estas sonrientes estudiantes. Hiba, de 24 años, toca el chelo y el piano y es la más veterana de un grupo integrado por las violinistas Aline Masoud y Roseen Salman, ambas quinceañeras, y Niveen Atrash, de catorce años. “Para ellas es una oportunidad magnífica conocer a gente de edades similares y compartir unos días fuera de su entorno habitual en Belén”, destaca su joven maestro, el vigués Roberto Alonso.
Las cuatro participaron recientemente en un concierto de la Joven Orquesta de Palestina en Líbano, pero también han actuado en Egipto o Jordania y en países europeos como Alemania, Países Bajos o Suecia. Sin embargo, ésta es la primera vez que pisan Galicia, una región que hasta ahora sólo conocían gracias a las fotos y explicaciones de su profesor. “Son un poco especiales con la comida así que habrá que ponerles delante un pulpo o una centolla para ver cómo reaccionan”, bromea.
El violinista vigués empezó a los siete años de la mano del reputado músico cubano y catedrático del Conservatorio Nacional de La Habana Armando Toledo Cisneros, a quien todavía llama “maestro”. Afincado en España desde 1991, preside la Camerata Viguesa. “Llevamos muchos años con este curso y los inscritos ya son alumnos de antiguos alumnos, por tanto nietos musicales”, comenta.
Ésta es la primera vez que el colectivo beca a alumnos extranjeros y su intención es consolidar este intercambio de cara a futuras ediciones. “El año que viene nos gustaría ampliar la participación a través de la Agencia Española de Cooperación. El Conservatorio Edward Said está muy interesado”, destaca Roberto Alonso Hucha, vicepresidente de la Camerata y padre del violinista vigués.
La presencia de las cuatro jóvenes palestinas ha sido sufragada por entidades particulares y por los concellos de Redondela, Porriño y Tomiño, donde la orquesta de la Camerata actuará los días 4, 5, y 6 de septiembre, respectivamente. Ellas participarán en el último recital, con el que se pondrá broche al curso, pero los organizadores no descartan que puedan intervenir en los otros dos.
Las clases se impartirán en el auditorio de Goián (Tomiño) y los 25 alumnos del curso residirán en la casa rectoral de la la localidad. “Los chicos están un poco cansados de sus clases de violín de todo el año y esta oportunidad, sin que pierda seriedad, es más relajada para ellos. Se trata de disfrutar”, destaca Armando Toledo. Junto a él también trabajarán como profesores su hija, la violinista Mayda Toledo, y el violonchelista cubano Luis Enrique Caballero.
En los tres conciertos previstos la orquesta interpretará piezas de Mozart o Bach, algunos de los autores preferidos por las jóvenes palestinas. Para ellas lo más difícil es la música contemporánea. “El tiempo de cada uno siempre es lo más difícil”, explica Toledo.
Aline, Roseen y Niveen estudian en el instituto, pero Hiba compatibiliza la carrera de Periodismo y el trabajo como reportera en la Agencia Palestina de Noticias. Dice que no se plantea ejercer la profesión en otro país. “Allí hay un montón de informaciones”, justifica con humor.
Imagen “distorsionada”
Roberto Alonso asegura que la imagen de zonas como Belén y Jerusalén está un poco distorsionadas y que la vida de estas jóvenes está “bastante” normalizada: “Se exagera mucho, pero no es lo mismo que vivir en Gaza”.
Ellas han llegado “cargadas” de equipaje “para sólo diez días”, bromea el violinista vigués, y con previsiones de hacer compras, sobre todo, ropa. Y además tendrán tiempo para hacer turismo porque el curso incluye visitas a Santiago, Cangas, Baiona o Portugal.
Las pupilas de Roberto no ahorran adjetivos para definir al que ha sido su profesor durante el último año: “ perfecto”, “excelente” y “magnífico”. Sin embargo, no podrá acompañarlas en su aventura porque pocas horas después de que ellas aterrizasen en Peinador él despegaba rumbo a Guatemala para impartir clases en el Conservatorio Nacional.