REDACCIÓN
Cinco personas fueron detenidas por atentado contra agentes de la autoridad y uno por por desobediencia, resistencia e irregularidades contra los derechos de los trabajadores, en un altercado que destapó la carencia de licencia de un local de copas.
Funcionarios de la Policía Nacional realizaban su servicio de patrulla rutinario por la calle Alfonso XIII el domingo a primera hora de la mañana cuando fueron increpados por un grupo de personas que se encontraban a las puertas del establecimiento "Líquido" y que además lanzaron un objeto contra el vehículo policial, presumiblemente una botella.
Los agentes procedieron a identificar a los individuos ante la agresión a la autoridad, pero uno de ellos, –A.J.D.S.– quien presuntamente inició el incidente según fuentes policiales, se negó a aportar sus datos y a mostrar el documento acreditativo de identidad. En ese momento empieza a proferir gritos diciendo: " Me pedís la documentación por ser negro, sois unos racistas de mierda" y procede a incitar al resto de personas reunidas ante el local a que se abalancen contra los agentes para impedir la actuación policial. Se inicia entonces un forcejeo que provoca lesiones a los policías, quienes reciben patadas y puñetazos, principalmente de A.M.G., mujer de 31 años.
Tras reducir a los violentos, los actuantes procedieron a la detención de A.J.D.S., varón de 29 años, E.D.F.J., mujer de 31 años, A.M.G, y M.D.G., varón de 21 años, todos ellos vecinos de Vigo, a excepción de la quinta detenida, M.D.C.L.G., mujer de 40 años y natural de Gondomar.
En ese momento el propietario del local se niega a que los agentes accedan al establecimiento, haciendo un llamamiento a las personas congregadas para que impidieran la entrada a los funcionarios. Así mismo el dueño del pub "Líquido", A.S.F., se niega a ser identificado.
Una vez que los policías pasan al interior solicitan la licencia y la filiación de los dos trabajadores del local. En ese momento el propietario reconoce que su negocio es ilícito, y se procede a comprobar que ambos empleados carecen tanto de contrato como de seguro y se verifica que no está declarado ante ningún organismo público competente.
Fuentes municipales confirmaron que no había recibido hasta el momento los documentos solicitados a la sociedad limitada Liquid Electric Club en mayo de 2008 para proceder al registro del negocio.
En la inspección del interior del bar de copas los agentes hallaron una cajetilla de tabaco que presuntamente contenía hachís, así como restos de cocaína. Además se descubrió que el establecimiento no cumple las medidas de seguridad obligatorias, como salidas de emergencia y mecanismos de extinción de incendios.