A. MÉNDEZ
Un incendio provocado calcinó la fachada del edificio número 6 de Jenaro de la Fuente y alcanzó el interior de catorce viviendas. Los daños materiales son cuantiosos. Los salones que dan al frontal del inmueble están parcialmente quemados y el resto de estancias completamente ennegrecidas. No hubo heridos. Las tres familias que dormían en el interior salieron a la calle por su propio pie.
Las llamas se originaron a las seis de la mañana en el material de obra que la constructora del nuevo parking tiene almacenado a un lado de la calzada. Las primeras indagaciones de Policía Científica y Bomberos indican que se trata de un hecho intencionado. "Todo apunta a que alguien le prendió fuego a los plásticos", adelantaba a media mañana el alcalde de Vigo, Abel Caballero. A esa hora ya se habían recogido muestras del foco del fuego y se conocía la existencia de un vídeo de una cámara de seguridad que grabó a dos personas jóvenes rondando por la zona minutos antes de originarse las llamas. La Policía investiga esta pista.
Sólo tres familias de las catorce inquilinas se encontraban en el edificio durante el incendio. Dos fueron evacuadas por una ventana trasera y una tercera salió por sus propios medios a través del garaje. La mayoría de los vecinos se encontraban de vacaciones y un pequeño grupo de propietarios tiene el inmueble como segunda residencia.
El primer aviso a los bomberos se produjo a las 06.05 horas. Un vecino alertaba de que estaba ardiendo un contenedor en plena calle, pero cuando el primer vehículo de extinción se encontraba de camino, "empezaron a sucederse las llamadas para alertar de que ardía todo un edificio", explicaron fuentes municipales. La virulencia de las llamas movilizó todos los recursos disponibles en los parques de Teis y Balaídos.
La Policía Local evacuó a las tres familias que permanecían dentro del inmueble y desalojó los dos edificios contiguos por miedo a que se propagasen las llamas. Parejas con niños y matrimonios mayores permanecieron varias horas en la calle hasta que se sofocaron las llamas y se evaluó el estado de sus viviendas. El fuego también afectó a los dos primeros pisos del edificio número 2 de Jenaro de la Fuente y el situado justo enfrente, el número 7, al que le reventaron los ventanales pese a encontrarse a más de quince metros de distancia.
El fuerte estruendo de los cristales reventados y las sirenas de policía y ambulancias pusieron a los vecinos del barrio en alerta, que siguieron los trabajos de extinción desde las ventanas. Los bomberos tardaron veinte minutos en sofocar las llamas, pero hasta las tres y media de la tarde no dieron por asegurada la zona y permitieron a los afectados entrar en sus casas. El Concello les ha ofrecido alojamiento en hoteles de la ciudad, pero la mayoría ha preferido quedarse con familiares. El lunes podrían regresar a sus pisos, ya que la estructura del inmueble no está dañada, según corroboró la gerente de Urbanismo, Julia Chamosa.
Material inflamable
Las llamas comenzaron en el material plástico utilizado para montar encofrados que el grupo Puentes tenía almacenado en la acera, justo debajo del edificio. Se trata de bloques fácilmente inflamables que originaron una gran llamarada y una columna de humo negro que se veía desde el centro de la ciudad.
El fuego ascendió con rapidez por las siete plantas del edificio en lo que los bomberos denominan efecto chimenea. La presencia de galerías en la fachada facilitó su propagación, ya que el fuego prendió en la primera y fue saltando de una en otra ayudado por la pintura del aluminio, que arde con mucha facilidad. Pese a las dificultades, la ausencia de viento y la propia evolución del fuego en vertical evitó su propagación a otros edificios y evitó una catástrofe de madrugada.
Diez horas cortada
Policía Local, Nacional y Bomberos organizaron un amplio dispositivo de seguridad y tráfico en el que participaron medio centenar de agentes y que coordinaban desde la zona del incidente el alcalde y el concejal de Seguridad, Xulio Calviño, que se desplazaron al barrio a las ocho de la mañana y a los que se unieron posteriormente Carlos López Font, Xabier Alonso y Eudosio Álvarez.
La calle Jenaro de la Fuente permaneció cortada desde las seis hasta las cuatro de la tarde, cuando se restableció de nuevo el tráfico por los únicos dos carriles en funcionamiento debido a las restricciones que motivan precisamente las obras de construcción del parking.
Al lugar del incendio se trasladó una ambulancia, pero ningún vecino resultó herido. La única persona que recibió asistencia médica fue un policía local por inhalación de humo de carácter leve. Es uno de los agentes que accedió al interior para avisar puerta por puerta a las familias y agilizar el desalojo.
Los afectados esperan ahora los resultados de las investigaciones de Policía y Concello, que tratan de localizar a los autores y determinar si el almacenaje del material de obra cumplía la normativa de seguridad. También reclaman los registros de salida y llegada de los bomberos, pues algunos vecinos se quejan de que se demoraron en llegar al barrio.