ALBERTO BLANCO
El santo médico más aclamado renueva su lista de espera. San Roque recibió ayer, como cada 16 de agosto, un baño de multitudes. La única romería urbana de la ciudad volvió a demostrar un año más que goza de buena salud. El desfile de fieles fue incesante a lo largo de todo el día. Bajo un sol de justicia, los más devotos cumplieron con el programa: besar al santo, escuchar misa, salir en procesión y dejarse llevar por los placeres culinarios del pulpo, la empanada y el vino del país.
La Finca de San Roque abrió sus puertas al filo de las ocho de la mañana, cuando se celebró la primera misa. El goteo de fieles con cirios y exvotos fue incesante hasta la llegada de los dos actos centrales del día: la eucaristía solemne y la procesión. A las doce del mediodía la carballeira estaba inundada de devotos que se esparcieron por los jardines de la finca en busca de una buena sombra que les librara del intenso calor.
A la misa, en el exterior de la ermita, acudieron también varios representantes municipales como el alcalde, Abel Caballero; los ediles de Medio Ambiente, Tráfico, y Participación Ciudadana, Chus Lago, Xulio Calviño y Ángel Rivas respectivamente; o los del PP, Javier Conde, Antonio Coello y Marián García.
La nota musical durante la eucaristía la puso la coral de Beade, pero el ritmo en la carballeira corrió también este año a cargo de otras tres agrupaciones: las bandas Artística de Merza y la municipal de Ribadumia, y del grupo tradicional de gaitas "A pedra da Arca".
Y, mientras el exterior de la ermita era un hervidero de personas que se esparcían por los puestos de comida, los chiringuitos de productos típicos o por las atracciones de feria, en el interior del templo no cesaba el ir y venir de devotos. Cirio en mano, todos querían hacer llegar súplica a San Roque. Como cada año, la salud corporal, por la que la tradición dice que vela este santo milagrero, estuvo en boca de todos. Pero la crisis económica no pasó desapercibida, y más de uno suplicó al cielo una ayuda para mejorar su salud económica.