A. NARVÁEZ
Su pasión por el Camino es tan intensa, y estos días estuvieron tan llenos de emociones, que el delicado corazón de Celestino Lores, presidente de la Fundación Camino de Santiago, se resiente. Ayer llegaron a Compostela, después de que el jueves abandonase la ruta por una taquicardia. Un luchador “por su tierra” y un “europeísta”, que logró remover Roma con Santiago, y nunca mejor dicho, para reunir a una treintena de jóvenes europeos para reivindicar que el Camino de Santiago tenga un recorrido oficial que pase por la costa pontevedresa.
–Todos los alcaldes con los que habló le han mostrado su apoyo.
–Todos nos han felicitado y se han interesado por el proyecto. Y ha sido vital a lo largo de la marcha. Aunque no sea un compromiso oficial, es oficioso.
–¿Cuáles son las bazas para lograr el reconocimiento de la Unión Europea?
–Ya contamos con su respaldo para este proyecto, y ahora con su colaboración editaremos una guía multilingüe para marcar el itinerario a quien se anime a hacerlo. En ella todos los jóvenes europeos que participaron en “Stellae” contarán también su experiencia. La cuestión del reconocimiento es un trámite más burocrático, y tardará más.
–¿Existe conflicto en el trazado de la ruta?
–No, el problema puede estar en los flecos. También hay pequeños matices: se puede venir tanto desde Valença como desde Vilanova da Cerveira. Luego también están los conflictos locales: un alcalde quiere que pase por aquí otro por allí, pero yo no entro en eso.
–¿Se basa en alguna ruta histórica?
–Sí, era un camino monacal, utilizado en la Edad Media. En Baiona hubo un hospital de peregrinos, y la creación del monasterio de Oia denota también el paso de caminantes que pernoctaban en él. Se sabe que el puente de la Ramallosa era escenario de peregrinaje.Nos basamos, además, en los documentos conservados de la reina Isabel II de Portugal, que hizo esta misma ruta en el siglo XII. Queremos un Camino histórico pero que también discurra entre la naturaleza, evitando la carretera.
–¿Esperáis una gran acogida?
–El Camino lo hacen los peregrinos. Nosotros seguiremos con el proyecto de juventud europea el año próximo. Esperamos unos 3.000 peregrinos.
–El problema es que todavía no existen infraestructuras.
–Primero hay que consolidar la ruta, algo que ya fuimos haciendo pintando flechas azules de manera provisional. El hecho de que no hayamos tenido albergues nos ha supuesto desembolsar 6.000 euros en un autocar. La Xunta tendrá que comprometerse, con menos gasto en conciertos y más para atención a los peregrinos.