A. MÉNDEZ
Adiós al cerrado por vacaciones. Concejales y jefes de área prefieren agosto para disfrutar de sus vacaciones o al menos de un par de semanas libres, pero en el conjunto del funcionariado este mes pierde fuerza en beneficio de junio, septiembre e incluso diciembre. Dos de cada tres empleados de la Administración local permanecen estos días en la oficina con la ventaja de que pueden aprovechar la jornada reducida de ocho de la mañana a dos de la tarde y beneficiarse de una menor carga de trabajo y flujo de ciudadanos en Praza do Rei.
La actividad municipal ya no se paraliza en agosto. Alrededor de 800 de los 1.200 funcionarios continúan en activo este mes, situación propiciada por la preferencia que muestran cada vez más empleados por repartir su descanso entre verano y otoño. Tres de cada diez miembros de la plantilla reservan días fuera del periodo estival, siendo la semana más demandada la del 21 al 30 de diciembre, coincidiendo con las fiestas de Navidad. Una decena de trabajadores de la Gerencia de Urbanismo, por ejemplo, coincidirán de vacaciones los últimos días del año.
Las costumbres cambian a marchas forzadas hasta el punto de que el gobierno vigués pasó de tener que primar con dos días extra a quienes aceptaban trabajar el mes de agosto, a enfrentarse desde hace cuatro o cinco años a una situación completamente diferente. Los descansos están ahora más escalonados e incluso en departamentos que deben dejar garantizada cobertura a la ciudad como Electromecánicos, Limpieza, Vías y Obras o Parque Móvil se impone una distribución casi exacta de personal entre los meses de junio a septiembre.
La estrategia es la misma en los parques de bomberos y la Policía Local, que escalonan sus vacaciones durante todo el año. Alrededor de 80 agentes descansan cada mes del verano, pero también en diciembre coinciden hasta veinte y otros prefieren noviembre, enero y marzo.
El equilibrio es la seña también en centros dependientes del Concello como el Museo Quiñones de León, la Casa Galega da Cultura o Cedro, de ayuda a drogodependientes. Pero como en toda regla también hay excepciones y hay departamentos, pocos, donde la mayoría sigue prefiriendo agosto para veranear. Un claro ejemplo es Turismo, donde sus tres funcionarios coincidieron fuera de servicio la primera semana de agosto, según el calendario oficial de descanso. Éste es también el mes más demandado en Benestar, con 15 trabajadores de descanso; Administración de Tributos, con 8; y Tesorería, donde nueve han elegido agosto frente al resto del grupo, que optó por partir sus 30 días libres. Otros incondicionales de agosto, aunque por necesidad, son los conserjes y los funcionarios de Educación, 38 personas de las que 10 descansan en julio y 17 en agosto, para estar de regreso todos al inicio del curso escolar.