A. M.
La intención de los militares nórdicos era aprovechar una tarde de sol, "pero se equivocaron de playa", explicaba ayer el alcalde de Vigo, Abel Caballero, tras reunirse con los responsables del grupo castrense. Los 16 soldados británicos, belgas y holandesas que atracaron el miércoles en Areal parten hoy rumbo a Nueva York, adonde se dirigen en un viaje en prácticas capitaneados por el buque danés de la OTAN Thetis.
Su estancia en la ciudad fue breve pero ha dejado huella y alcanzado relevancia internacional. Su estancia de tres horas entre los bañistas que abarrotaban Samil es hoy portada en medios españoles y holandeses. El grupo llegó al arenal a bordo de sus zodiacs a las cuatro de la tarde y para sorpresa de los presentes realizaron violentas maniobras y virajes muy cerca de la orilla, tirándose al agua y nadando entre las lanchas.
Sus juegos hubieran pasado desapercibidos de no adentrarse en la zona balizada y llegado a la altura de los bañistas. Permanecieron casi tres horas en la playa y desoyeron en repetidas ocasiones las advertencias de la Policía Local, lo que casi termina en conflicto diplomático. Los agentes tuvieron que embarcarse en la lancha de Salvamento de Protección Civil para aproximarse a los soldados y pedirles que abandonaran su arriesgada actitud y se alejaran mar adentro. Intento en vano, pues como se observa en las imágenes continuaron con su tarde de ocio hasta que se presentó una patrullera de la Guardia Civil del Mar y los echaba de la playa.
Su primera tarde de descanso en Vigo acabó inesperadamente con el grupo declarando ante la Guardia Civil con claros síntomas de embriaguez, según declararon testigos presenciales. Los comandantes de la OTAN pidieron ayer disculpas por el desafortunado comportamiento de sus militares, que tarde olvidarán su visita a Vigo y ayer veían reflejada su juerga en la prensa internacional.