A. MÉNDEZ / A.OTERO
El Concello limó asperezas ayer con el cónsul de Dinamarca y la flotilla de la OTAN cuya tripulación invadió el miércoles con sus zodiacs la playa de Samil. A petición de los militares, el consulado organizó ayer por la mañana una reunión de urgencia en Alcaldía en la que el comandante en jefe de la agrupación pidió "mil disculpas desde lo más profundo de nuestro corazón a la ciudad de Vigo por las molestias causadas a los bañistas". Los soldados reconocieron que sus lanchas se adentraron "demasiado cerca de las playas" y el gobierno vigués aceptó su arrepentimiento público. Tras un breve encuentro de apenas diez minutos en el que se intercambiaron regalos, el alcalde de Vigo, Abel Caballero, anunciaba que desde el Concello "se da por zanjado el asunto" y finalmente no presentará una protesta formal ante la Embajada de Dinamarca en España.
Los responsables de las embarcaciones de la OTAN atracadas en Vigo consiguieron rebajar el tono del conflicto al contactar a primera hora de la mañana con las autoridades locales para pedir perdón por las maniobras irregulares de sus neumáticas en los arenales vigueses durante una tarde de descanso de la tripulación. Sus violentos virajes y carreras en la playa de Samil ocasionaron gran revuelo entre los veraneantes y han saltado a las portadas de todos los periódicos y foros de Internet.
Uno por uno y cabizbajos, los representantes de la flotilla pidieron disculpas hasta en cuatro ocasiones por la actitud de sus soldados, pero aplazan la decisión sobre posibles sanciones a nivel disciplinario para más adelante. El primero en dar la cara después de la reunión en el Concello a la que accedieron directamente en coche a través del aparcamiento fue el comandante en jefe de la flotilla, Henrik Rasmussen, que aseguró que todo el grupo "aprenderá de lo sucedido" y prometió que "jamás volverá a repetirse un incidente tan desafortunado", para luego deshacerse en halagos con Vigo y mostrar su deseo de regresar en un futuro próximo.
Idéntico discurso el de la comandante del buque belga Lobelia, Askale Van Leeuwen, quien relató que después de prestar declaración ante la Guardia Civil del Mar, a nivel interno se le había pedido explicaciones a los cinco implicados de su barco "y advertido de que no puede volver a pasar algo semejante". Sincero arrepentimiento pero tibias sus palabras en cuanto a posibles sanciones castrenses, que explicó "corresponden a los profesionales, a los superiores".
Ambos comparecieron flanqueados por el cónsul de Dinamarca, José Antonio de Román, el segundo oficial del Quorn, Bertt Dawe, y el comandante del Urk, Rick Ongering, embarcación a la que pertenecían siete de los 16 soldados que participaron en la juerga. Igual de arrepentido que sus predecesores, insistió en que "en ningún momento hubo intención de hacer daño" y manifestó su deseo de que "con nuestro perdón se acabe toda la polémica y sigamos nuestro camino", consciente de la mala imagen dada por los militares.
Con su visita relámpago al alcalde, la agrupación ha conseguido frenar la queja del Concello ante la embajada danesa, pese a que en todo momento el gobierno vigués fue consciente de "la peligrosa situación" vivida en una tarde con entre 30.000 y 40.000 personas en la playa, según datos municipales. Caballero pidió a los comandantes que no vuelva a repetirse el incidente, pero prefirió insistir en las buenas relaciones de la OTAN con la ciudad de Vigo, un grupo "muy querido y que siempre es bien recibido en nuestra ciudad", matizó.
IU pide la comparecencia de Chacón en el Congreso para explicar el suceso
El revuelo generado por los militares en Samil llega a la Cámara baja. La agrupación de IU de Vigo pedirá la comparecencia de la ministra de Defensa, Carme Chacón, en el Congreso de los Diputados para que explique los detalles del incidente en el arenal vigués y la actuación de las fuerzas de seguridad desplegadas en la zona.
El partido lamenta la presencia "intimidatoria" de las cuatro embarcaciones neumáticas de la flotilla, a bordo de las cuales iba personal de Reino Unido, Bélgica y Holanda. La formación denuncia que su comportamiento en aguas viguesas "no sólo constituyó un grave problema de seguridad" para los bañistas, sino que responde "una vez más, a la actitud chulesca, criminal y deplorable que la OTAN ha demostrado allá donde actúa".
Recrimina IU que los militares "piensen que en todos los teatros donde operan tienen patente de corso" y pueden, como en este caso, "utilizar las costas y playas como su coto privado".
Por último, el grupo lanza un mensaje a los bañistas de la ciudad y pide que quienes hayan visto peligrar su integridad denuncien los hechos ante las administraciones local y estatal. De regreso de las vacaciones, IU tiene previsto incluir el incidente en la agenda del Congreso y registrarán una pregunta dirigida a Chacón para que aclare las gestiones del Gobierno central en todo este caso.