MARÍA LÓPEZ
El mal tiempo registrado durante la época estival hasta este mes de agosto ha pasado factura a las aguas de la Ría de Vigo, que registraron este verano las temperaturas más elevadas de los últimos años. La boya que Meteogalicia ha instalado en las islas Cíes detectó 21 grados centígrados a dos metros de profundidad el pasado 4 de julio, según consta en los informes oceanográficos. Los expertos lo tienen muy claro: la ausencia de vientos del norte, vinculados a las condiciones climatológicas favorables, ha provocado este calentamiento.
El nombre técnico de este fenómeno es afloramiento o "upwelling". "Las ráfagas del norte o del noroeste hacen que las aguas atlánticas de fondo, las frías, suban a la superficie. Es decir, que con altas presiones se produce afloramiento, algo muy común en Galicia. De ahí que sus mares sean tan ricos en nutrientes, por el movimiento de las aguas", explica Manuel Ruiz, físico del Centro Oceanográfico de A Coruña.
Tanto este experto como desde Meteogalicia aseguran que "hasta el pasado fin de semana no ha habido afloramiento en la Ría de Vigo, algo que suele producirse a finales de la primavera o a principios del verano" . Pero este año no ha sido así. La escasez de cielos despejados y, por lo tanto, de vientos del norte durante el mes de julio ha causado que en la Ría el termómetro haya marcado cifras casi propias del Mediterráneo. Incluso los visitantes de Cíes comentaban entre ellos el cambio de las gélidas aguas de la playa de Rodas. Aunque este mes, las temperaturas han vuelto a "la normalidad" y ayer ya descendieron a los 15,3 grados.
El director de Ecología y Biología Animal de la Universidad de Vigo, Mariano Lastra, coincide en que el mes pasado primaron las brisas del sur y las consecuentes lluvias. Por su parte, el profesor Javier Montalvo se muestra más pesimista y menciona el calentamiento global como posible causa de la subida del mercurio. "Puede que ya haya afectado a la circulación marina", advierte.