M. LÓPEZ / Á. LIÑARES / A. NARVÁEZ
Al fin llega el verano. Mientras doce provincias españolas están en alerta amarilla o naranja por lluvias y tormentas, Vigo vive su "primera semana" real de sol y calor de esta temporada estival, tras un mes de julio "atípico" y muy lluvioso, según señalan expertos de Meteogalicia. Las predicciones meteorológicas establecen que el mercurio alcanzará durante los próximos días los 31 grados. Las altas temperaturas y los cielos despejados se mantendrán al menos hasta el jueves, aunque, a medio plazo, no se descarta un fin de semana sofocante.
Después del mes de julio más lluvioso de los últimos 38 años en la ciudad (al igual que en el resto de la comunidad gallega), agosto llega con mejor cara. Los termómetros rozarán esta tarde los 30 grados y mañana podrán superar esta cifra. De cumplirse las previsiones, Vigo registrará las temperaturas más elevadas de Galicia tras Ourense, donde se prevén hasta 32 grados centígrados. "Es la primera vez en todo el verano que vamos a tener una semana completa de buen tiempo. En junio y julio hubo días de sol, pero aislados", explica un experto de Meteogalicia.
Algunos de los afortunados que estos días gozan del sol en los arenales vigueses se muestran un tanto pesimistas con la predicción meteorológica. "No creo que este calor dure mucho", manifiesta un bañista que ayer disfrutaba en O Vao. Desde Meteogalicia reconocen que "es difícil realizar una predicción más allá de una semana", pero por el momento no prevén que cambie el tiempo.
En lo que todos coinciden es en recibir con los brazos abiertos la esperada llegada del verano. "Es la tercera vez que vengo a la playa este año; la verdad es que ya teníamos ganas de que viniese un día así", dice la adolescente Tamara Arjones cuando compra unos helados en un quiosco. Los que están acostumbrados a las altas temperaturas del interior también ven con buenos ojos que el sol luzca con fuerza en esta época. Una joven viguesa que reside en Andorra considera que "este tiempo es perfecto, pero mejor que no suban más las temperaturas porque si no, la playa se masifica". Otras personas que no están tan habituadas a soportar los 30 grados que se alcanzaron ayer, califican el calor de "suficiente". "Estoy deseando irme porque hace mucho calor para mi pequeña", comenta una madre en relación a su hija.
Primeros golpes de calor
Los que trabajan a pie de playa perciben esta llegada tardía del calor de otra forma. "Estar empleado en la playa no es bueno para la salud", bromea Jonathan, un camarero que ejerce en el bar del arenal de O Vao. Por su parte, un voluntario de Cruz Roja asegura que "ya atendimos varios golpes de calor porque la gente no está acostumbrada a estas temperaturas". "Con este tiempo, vendemos 400 litros de cerveza a la semana", finaliza Jonathan.
Lago anuncia que los quioscos abrirán con retraso porque "no son prioritarios"
Los quioscos de playa no abrirán hasta septiembre. La concejala de Medio Ambiente, Chus Lago, confirmó ayer los malos presagios de los hosteleros, y argumentó que el retraso en la adjudicación de los chiringuitos se produjo "porque no es algo prioritario. Los quioscos son interesantes, pero no imprescindibles", dijo.
Lago argumentó que "todo se trata de un retraso administrativo que se solucionará a finales de agosto. Tuvimos otras prioridades que hicieron que nos volcásemos en mantener las banderas azules", añadió .
La edil socialista respondió también a las críticas vertidas desde el Partido Popular. "Aunque digan que hay una carencia de servicios, ADEAC -la asociación que concede las banderas azules- dijo en su informe que son suficientes, y nos pone como ejemplo, mientras que en casa hablamos de los chiringuitos", ironizó.
Por otra parte, el concejal popular Antonio Martiño volvió a criticar "la inacción de la edil", pues "Lago está de vacaciones sin abrir expedientes con la urgencia que este asunto implica", dijo. Asimismo, denunció que "siguen sin darse los servicios adecuados y 25 puestos de trabajo y 18.000 euros de la licitación de un año se están perdiendo". Los hosteleros dan ya esta temporada por perdida. "A estas alturas del verano sólo nos queda luchar por los tres años venideros, porque por mucho que los quioscos empiecen a funcionar en septiembre, es el peor mes de rendimiento", se queja Mónica González.