A. MÉNDEZ
La propuesta coge forma. El Concello recabó hace semanas el visto bueno del arquitecto y de la promotora del Auditorio –sociedad liderada por Sacyr y Caixanova– para ceder la primera planta del inmueble a la biblioteca estatal. Ambos emitieron informes favorables y ahora sólo resta la resolución de la Abogacía del Estado, que analiza las condiciones en las que se podría rescatar la concesión de una planta del edificio de Beiramar, tal y como adelantó FARO. El arquitecto César Portela asegura que el planteamiento es "técnicamente viable" y la adjudicataria está dispuesta a vender 4.000 metros cuadrados de superficie comercial al Ministerio de Cultura.
El alcalde de Vigo, Abel Caballero, reiteraba ayer que tanto la Escuela de Artes y Oficios como el Palacio de Congresos son "dos opciones de primera" para la nueva infraestructura y que la decisión definitiva dependerá de los informes técnicos que emita el ministerio. En caso de que ambas ubicaciones sean aceptadas, será el gobierno local el que tenga la última palabra y el regidor vigués ya avanzó ayer que "personalmente, prefiero el Auditorio".
En concreto, el Concello plantea destinar a biblioteca toda la planta que queda a la altura de la calle y que cuenta con tres salidas independientes hacia Beiramar, Jacinto Benavente y la gran plaza cubierta que da entrada al futuro Palacio de Congresos. La principal ventaja que ofrece este emplazamiento es que "se reducirían al máximo los tiempos hasta su apertura", pues las obras están muy avanzadas y la biblioteca, según cálculos municipales, "podría abrir en 2011".
En opinión de Caballero, se trata de una ubicación "igual de óptima que Artes y Oficios, aunque presenta una pequeña dificultad que se está intentando resolver". El problema es que Cultura exige la propiedad de los espacios que ocupa y el gobierno central debe determinar si es legal rescatar la concesión de un emplazamiento concebido para usos comerciales y destinarlo ahora para uso de un organismo público.
El alcalde ha planteado la cuestión a la promotora y ayer avanzaba que la concesionaria "está dispuesta a vender esos 4.000 metros cuadrados de suelo" , y que además la operación sería ventajosa para la ciudad, "que ganaría superficie para su libre disfrute". Cultura correría con todos los gastos de adaptación del proyecto y respecto a su viabilidad, el alcalde se muestra optimista, ya que insistió en que "los informes municipales indican, al 90 por ciento, de que será posible rescatar esa concesión".
Afirma el regidor que la propuesta de esta segunda ubicación nada tiene que ver con la polémica generada con alumnos y docentes de la Escuela de Artes y Oficios, aunque reconoce que su aceptación "mataría dos pájaros de un tiro", pues acabaría con las dificultades para reubicar la antigua Universidad Popular.
Aunque no fueron informados oficialmente, la noticia de un segundo edificio fue recibida con gran tranquilidad en el centro de García Barbón, que mantiene abierto el plazo de preinscripciones para el próximo curso y ya aprobó sus planes de estudio. "Se trabaja con total normalidad", declaró ayer su jefe de estudios, Xosé Feixóo.
El PP critica la "improvisación" de la propuesta
Muy crítico con esta segunda alternativa se mostró ayer el grupo municipal del PP, que entiende que la propuesta pone de manifiesto la existencia de "un gobierno desnortado con la premisa de la improvisación como bandera". Los populares creen, además, que se evidencia la "inseguridad" de Abel Caballero en este asunto y lo acusan de "crispar" al ministerio y a los vecinos con los sucesivos emplazamientos propuesto en dos años. "Sus palabras pierden valor mientras la realidad es que no se da solución a una demanda que supone una importante inversión estatal", asegura el PP, que exige "criterio y eficacia para resolver el conflicto".
"Esta idea refuerza el papel de servicio público del edificio"
Fue una de las primeras voces a las que el gobierno vigués pidió consejo sobre la propuesta y se mostró "absolutamente favorable" desde el primer momento. El arquitecto del Auditorio y Palacio de Congresos de Beiramar, César Portela, considera "técnicamente viable" habilitar la primera planta del inmueble para la biblioteca del Estado y así se lo hizo saber al Concello.
Analizados los planos, se comprobó que el cambio de usos de la planta destinada inicialmente a usos comerciales "no implicaría la modificación del proyecto ni tampoco acarrearía un sobrecoste en la ejecución de las obras". El diseñador pontevedrés descarta cualquier posible retraso en los trabajos por la incorporación de la infraestructura promovida desde Madrid, por lo que se muestra "completamente a favor de enriquecer la infraestructura ahora que aún se está a tiempo".
Es más, por su "íntima vinculación al inmueble", presentado inicialmente hace cuatro años, Portela asegura haberse atrevido a ir más allá de las valoraciones técnicas en sus conversaciones con el grupo de gobierno, a quien dio su visto bueno al proyecto por un segundo motivo: "una biblioteca encaja perfectamente con la filosofía del edificio e incluso refuerza su papel de servicio público", al rescatar para disfrute de los ciudadanos un espacio concebido para usos privados.
El arquitecto califica de "muy positivo" para el Auditorio que "se refuerce con nuevas dotaciones", lo que atraerá a la zona a entre 500 y 1.000 personas diarias y, a su juicio, potenciará la convivencia entre usuarios y los participantes en congresos.