TAMARA NOVOA
Frutas y vegetales cultivados en casa, ropa, bisutería, animales... Todo se intercambia en el trueque que organiza el Banco del Tiempo de Valladares. Y es que, como afirma Teresa Ramilo, una de sus coordinadoras, “este Banco no tiene fin”. Más de un centenar de personas participan en una iniciativa que ya registra una media de cuarenta movimientos mensuales.
El primer jueves de cada mes, en la parroquia viguesa se organiza una especie de “mercadillo” al que los usuarios acuden con aquello que tienen en casa y quieren intercambiar. Uno de los objetivos de este proyecto es recuperar tradiciones, por eso la mayoría de los productos son elaborados de forma casera.
El trueque no es directo. Una bolsa de tomates equivale a una hora de tiempo que después puede ser intercambiada por una hora de conversación en inglés. O por una chapuza en casa; cuidar a los niños; o por un kilo de pimientos. El dinero, tan presente en el mundo actual, queda relegado en esta actividad.
Los usuarios pagan a golpe de un peculiar “cheque”. El Banco del Tiempo está abierto a todo el mundo, y sólo hay que apuntarse de forma gratuita, pero “tiene que haber un registro para evitar el abuso”, comentan desde la organización. Al anotarse, los diez voluntarios encargados de su gestión dotan al nuevo participante de una especie de chequera. Cada vez que se hace una transacción, el beneficiario tiene que entregar el “cheque” a uno de los coordinadores del banco, quienes llevan un exhaustivo registro con las horas que debe y cede cada uno de los usuarios.
Salvador, que se incorporó hace unos meses al Banco, participó en el trueque del pasado jueves y se llevó dos conejos, judías y una docena de huevos. “Es una manera de llevar productos naturales para casa y es una forma bonita de estar con la gente”, razona. A cambio, él se ofrece para hacer chapucillas o trasladar a gente en su coche. La humanización es uno de los temas centrales de esta iniciativa, Estrella Vila una de las veteranas en el evento confiesa que “el trueque sirve para pasar un rato alegre y contactar con la gente”. Por ello, paralelamente desde la organización ponen en marcha talleres y excursiones en los que todos aportan su grano de arena.
Los pequeños “trocarán” juguetes el domingo
Ahora los niños también podrán formar parte del “juego” y trocar. Este domingo, coincidiendo con la Fiesta del Socio de Valladares, el Banco del Tiempo celebra un trueque de juguetes en el que pueden participar todos los pequeños que quieran. Tras el bombardeo al que los críos someten a sus padres para que les compren el juguete de moda, después de unos días de entretenimiento, las nuevas adquisiciones aún impolutas caen en el olvido. Esta iniciativa pretende que los niños cambien sus juguetes por otros nuevos para ellos. Es una manera de reutilizarlos y ahorrarse un buen dinero. Este domingo, se celebrarán dos troquiños, uno al mediodía y otro a la tarde. Habrá un stand instalado desde primera hora de la mañana, en el que los organizadores recogerán los diferentes juegos que numerarán para después sortearlos. Es la primera vez que se organiza un trueque para niños en la ciudad. Una idea trasladada de los troquiños que se celebran mensualmente en Allariz por iniciativa de la organización Vigo Troca.