P. PÉREZ / S. PENELAS
Conseguir una vivienda pública en Vigo es casi una lotería. La demanda supera con creces la oferta, que además está cayendo en picado debido al parón que sufre el sector de la construcción. En toda Galicia, los arquitectos sólo han visado en lo que va de año 294 nuevos pisos protegidos cuando sólo en Vigo ya hay más de 10.200 demandantes. La oferta de toda la comunidad autónoma no cubriría ni el 3 por ciento de las necesidades de la ciudad. De hecho, un tercio de los gallegos inscritos en el registro público de la Xunta para conseguir piso son de Vigo.
Según los datos de la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras, a 5 de agosto de 2009 un total de 30.352 personas aguardan en Galicia por una vivienda pública. El municipio que se se sitúa a la cabeza con mayor demanda es Vigo, donde 10.181 personas buscan un piso de protección ofical (a precio tasado y subvencionado por la Xunta) y otras 1.226 se han apuntado en el registro de pisos de promoción(aquellos que construye la Administración para las familias con las rentas más bajas). Puede haber personas apuntadas para optar a los dos tipos de viviendas, pero en total suman 10.210 los vigueses pendientes de un sorteo para conseguir casa.
El anterior Gobierno bipartito creó hace dos años el Registro de Demandantes de Vivienda Pública para tener datos exactos de las necesidades de pisos en los distintos municipios gallegos y garantizar, además, la transparencia en la adjudicación de estos inmuebles. La actual Xunta se plantea ahora reformar este censo para agilizar el proceso de concesión de las viviendas, ya que la demanda ha ido incrementándose en los últimos dos años mientras el ritmo de construcción de pisos va descendiendo mes a mes.
Las solicitudes se disparan
Desde la creación del registro la demanda de pisos públicos en Vigo se disparó un 150%, pasando de las 4.099 personas que estaban en la lista en septiembre de 2007, a las 10.200 actuales.
Esto contrasta con el frenazo en la construcción. Según los datos del Colegio Oficial de Arquitectos de Galicia, en el primer semestre de este año se visaron en Vigo un 60% menos de proyectos que el mismo periodo de 2008. Entre enero y junio de 2009 se dio el visto bueno a la edificación de 439 viviendas libres en la ciudad. A este ritmo harían falta trece años para cubrir la actual demanda de pisos, sin tener en cuenta que entre estas viviendas libres el porcentaje de pisos protegidos cada vez es menor.
En la provincia de Pontevedra, sólo el 2,2% de los inmuebles visados de momento durante este año es de protección, es decir, sólo se han proyectado 28 nuevos pisos, una cantidad simbólica si se tiene en cuenta que la cifra de demandantes en la provincia es de 13.334, el 76% de ellos en Vigo.
El número de vigueses que esperan por una vivienda pública es muy superior al de otras ciudades gallegas como A Coruña, donde la demanda es de 6.396 personas. Lo que ocurre en esta área urbana es que las solicitudes se reparten entre los municipios colindantes con la urbe herculina y, por esa razón no existe una presión tan fuerte como en Vigo sobre el centro de la ciudad. Por ejemplo, en Oleiros hay 3.096 personas inscritas en el Registro de Demandantes de Vivienda y en Culleredo otras 3.000. Estos municipios ocupan el cuarto y el quinto puesto con la mayor demanda de viviendas públicas, después de Santiago (3.437).
En sexto lugar, se sitúa Pontevedra, con 2.020 aspirantes a comprar un piso de protección. Redondela, con 1.725 demandantes, y O Porriño, con 1.655, también se encuentran entre los ayuntamientos con más demanda, al igual que Cangas (1.378), Baiona (1.346) o Gondomar (con 1.055 personas inscritas).