ALBERTO BLANCO
La demolición de las cinco chabolas de Celso Emilio Ferreiro el próximo mes será el siguiente paso que dará el Concello en su camino hacia la reforma y reestructuración integral de la falda del monte de O Castro. El alcalde, Abel Caballero, anunció ayer que las casas se demolerán ya en septiembre, lo que permitirá la recuperación de la ladera del parque en el que están ubicadas. "De esta forma culminaremos una demanda de más de 20 años", enfatizó.
La Gobierno local aprobó esta medida después de acordar el desembolso de en torno a un millón de euros en concepto de expropiaciones. Pese a que los propietarios presentaron cinco alegaciones, el Concello no admitió ninguna a trámite.
Caballero explicó que la mayoría de las viviendas permanecen deshabitadas e hizo hincapié en que tres están ya absolutamente "derruidas". De hecho, una sufrió un incendio hace escasas semanas. El regidor local admitió, además, que en una de las viviendas hay ocupantes, aunque precisó que se trata de personas de una cierta "marginalidad".
Una vez que se derriben las cinco casas, el Concello adecuará la falda del monte de O Castro donde están ubicadas. El proyecto municipal recoge la creación de una ladera verde en esa zona y la reforma del parque que está ubicado en la parte superior.
El regidor local anunció, además, que la actuación de mejora continuará en 2010 con la humanización de la calle Celso Emilio Ferreiro donde, entre otras actuaciones, se cambiará el mobiliario urbano y se harán aceras más anchas.
Tráfico
La recuperación de la falda de O Castro continuará también el próximo año con cambios en la regulación del tráfico. El Concello prevé construir una rotonda en la confluencia de las calles Marqués de Alcedo, Camelias y Venezuela para mejorar la circulación.
Estas tres obras de mejora de la ladera de O Castro se suman a dos culminadas este año: la recuperación del parque y escalinata de Blein Budiño y la construcción de la subestación de O Castro; y también a otra que todavía está en marcha y que se terminará antes de finalizar 2009: la humanización de la calle Venezuela.
La recuperación de la escalinata, ubicada anteriormente en la Plaza de Portugal y que ahora conecta las calles Don Bosco con Venezuela, fue la obra más ambiciosa de ese entorno. Su coste ascendió a más de 750.000 euros.