ANA NARVÁEZ
La crisis también se ceba con el turismo. Un nuevo informe del Observatorio Turístico de las Rías Baixas –dependiente de la Diputación– detectó en el mes de julio un descenso medio del 12% en la ocupación hotelera de la ciudad. Curiosamente, esta disminución de visitantes alojados en hoteles contrasta con el espectacular aumento de estancias en instalaciones mucho más económicas como los campings, que superaron el 30%.
Pese a que los datos no invitan al optimismo, en Vigo la caída del turismo ha sido más leve que en otros puntos de la provincia, como en Pontevedra, donde alcanzó un 20%. En la presentación del análisis del citado Observatorio – creado hace menos de un año por la Diputación, y pionero en Galicia– , el vicepresidente del organismo provincial, José Manuel Figueroa evitó el catastrofismo y consideró que "el sector turístico de la provincia aguanta mejor de lo esperado, a pesar de la crisis y de las condiciones meteorológicas".
Y es que los números negativos se combinan con cifras al alza inesperadas. Aunque el número de turistas desciende en 2009, los cruceristas registraron un incremento sin precedentes: un 78,36%más en el primer semestre respecto a 2008. Y se prevé que la cifra siga aumentando hasta convertir al puerto vigués en el cuarto del ranking español.
Del mismo modo, la crisis ha incitado a regresar al que fue el rey de las vacaciones en los años ochenta: el camping. Los que deciden clavar los palos de su tienda de campaña ocupan el 85% de las plazas, frente al 65% que lo hizo en julio del año pasado. Sin embargo, son todavía más las personas que deciden disfrutar de las ventajas económicas del camping sin dormir a ras suelo, así que la ocupación de bungalows ha aumentado un 30% más este verano, rozando el 90% el mes de julio. Se prevé que no quede ni una sola plaza libre en agosto.
El perfil del turista que llega a Vigo es un varón, de entre 35 y 54 años, de poder adquisitivo medio, que viaja en pareja o en familia utilizando su coche particular. Y es que la llegada de pasajeros al aeropuerto de Vigo descendió casi un 12% en junio respecto al mismo mes del año pasado. Además, utilizar el vehículo propio es lo más práctico para casi la mitad de los visitantes, también gallegos, del norte de Portugal, o procedentes de las comunidades autónomas limítrofes.
Las encuestas reflejan que el turista tipo se aloja en hoteles, durante más de cuatro días y se gasta una media de 600 euros. La elección de su destino la hace movido por la naturaleza, el clima y la gastronomía. Pero sobre todo "para descansar, en contra de lo que pensamos siempre, que es por el buen comer", comentó Figueroa.
Otro dato llamativo es el éxito de las islas Ons: desde que comenzaron los trayectos de la naviera, un 60% las prefirió como destino respecto al 40% que hizo escala en Cíes, un archipiélago que goza de un mayor reconocimiento internacional por la calidad de sus playas.