MARÍA LÓPEZ
Las autoescuelas de Vigo están molestas. La Jefatura Provincial de Tráfico ha dejado a más de 500 personas esta semana sin exámenes prácticos en la provincia debido a la reducción de horario que comenzó a aplicar este verano en la realización de estas pruebas. De ellos, 200 alumnos en Vigo están afectados y deberán retrasar la prueba. Los examinadores no trabajan por las tardes, por lo que se ha limitado esta última semana de julio el acceso a examen de alumnos de 28 centros de enseñanza de la conducción del área de Vigo (21 de la ciudad). Ahora tendrán que esperar a septiembre para conducir un vehículo, puesto que Tráfico suspende tradicionalmente los exámenes en agosto por vacaciones del personal.
Las personas pendientes de sacar el permiso "C", el de camión, son las que sufren una peor situación, al menos en el aspecto económico. Si no aprueban el carné antes del 11 de septiembre, tendrán la obligatoriedad de cursar el CAP (Certificado de Aptitud Profesional), un requisito indispensable para ejercer como transportistas. Este curso, con una duración de 140 horas, requiere de un examen teórico y de unos 1.300 euros de desembolso. "Si hiciesen la prueba antes de esta fecha, no tendrían que someterse al CAP hasta dentro de cuatro años", aseguran desde una autoescuela.
El procedimiento que ha seguido Tráfico a la hora de excluir a unos centros y no a otros de los exámenes prácticos de esta semana es el orden que cada uno tiene asignado desde su creación. En el sur de la provincia existen 72 autoescuelas, y la Jefatura ha aceptado la documentación de las primeras 42, por lo que alumnos de las treinta restantes se ven obligadas a aplazar su carné a septiembre.
Reclamaciones
"A mucha gente le urge el carné ya sea para trabajar, presentarse a oposiciones o por cualquier otro motivo", se quejan desde una autoescuela viguesa. El malestar llega hasta tal punto que cuarenta matriculados de un centro de enseñanza de la conducción de la ciudad acudirán esta mañana a las dependencias de Tráfico para presentar una reclamación conjunta, ya que todos ellos están afectados.
El retraso en los exámenes viene siendo la práctica habitual de los últimos meses, según confirman varias autoescuelas, que prefieren mantener su anonimato. A la reducción horaria en la realización de pruebas prácticas se suma la retirada de permitir un máximo de cuatro alumnos por profesor para llevar a examen. "En verano, como hay más gente, permitían que llegásemos hasta seis, pero ahora no existe ningún límite y hay más volumen de examinados", señalan.
Las autoescuelas también denuncian la escasez de información por parte de las autoridades de Tráfico a la hora de comunicarles la negativa de presentarse a los exámenes. "Es una vergüenza; somos nosotros quienes tenemos que dar la cara. ¿Cómo le dices a un alumno que lleva haciendo dos prácticas diarias para prepararse antes de la prueba y ahora tienen que esperar a septiembre?", lamenta el propietario de un centro.