M.F./A.C. - VIGO/LUGO
La banda internacional de delincuentes colombianos, rumanos y pontevedreses desarticulada por la Guardia Civil tenía a la comarca viguesa en su punto de mira. Y es que no sólo estaban asentados en la ciudad olívica, donde cayeron la mayor parte de los integrantes del grupo, sino que además tres de los cuatro violentos asaltos a chalés que se le atribuyen ocurrieron en Vigo, Redondela y Pazos de Borbén. Estos atracos, junto al de Chantada, fueron cometidos supuestamente por la célula más peligrosa de la red, cuyos miembros se trasladaban desde Rumanía para cometer los golpes y regresar después a su país.
El secreto de sumario que pesa sobre las actuaciones impide que se conozcan datos más concretos sobre estos asaltos, pero lo que sí ha trascendido es que se cometieron a lo largo de los últimos meses –al parecer desde abril– y que, en al menos dos de los robos perpetrados en la comarca viguesa, los delincuentes extremaron su violencia y, además de amenazar y amordazar a los propietarios de los chalés, le propinaron palizas.
También se sabe que el atraco que la banda llevó a cabo en Pazos de Borbén ocurrió concretamente en un domicilio situado en la parroquia de Moscoso. Todos estos asaltos a chalés del área viguesa se atribuyen a la célula que se considera más violenta de las tres descubiertas, que tenía su base de operaciones en el piso de Travesía de Vigo: varios miembros venían desde Rumanía, apenas permanecían un par de días en Galicia y, tras cometer el golpe, regresaban a su país. Sólo les interesaba dinero y joyas y las pistolas que usaban en los asaltos las solían esconder en zulos cercanos a la vivienda que tenían como objetivo. No dudaban en amordazar a los propietarios y, en el momento de la intervención llevada a cabo por la Guardia Civil, preparaban otro asalto, pero no se determinó el objetivo.
La investigación continúa abierta, por lo que no se descarta que se realicen más detenciones, aunque alguno de los implicados todavía no ha sido identificado, y que se aclaren más robos con intimidación.
Juzgados
Además de los cuatro asaltos a chalés, la Guardia Civil atribuye a la red otra docena de robos en bares, estancos y pisos de la comunidad gallega y también de Andalucía. Tras los catorce arrestos practicados hasta el momento –11 de ellos en dos pisos de la ciudad olívica–, los detenidos fueron puestos a disposición de la juez de Chantada que se hizo cargo de la investigación y que decretó el secreto de sumario.
A media tarde de ayer la magistrada encargada del caso ya había interrogado a siete de los implicados en esta organización internacional: para cuatro de ellos dictó auto de ingreso en prisión, mientras que otros tres quedaron en libertad con cargos. La toma de declaraciones a los integrantes de esta banda proseguía a última hora y es probable que continúe a lo largo de la jornada de hoy.