ALBERTO BLANCO
El ingenio de algunos infractores se impone a las leyes de la Dirección General de Tráfico (DGT). Al menos 7.500 personas denunciadas por la Policía Local por hechos que conllevarían la retirada de puntos del carné han logrado mantenerlos intactos al no identificar al conductor. Pero esta “jugada” no les sale barata. El propietario del vehículo con el que se cometió la falta debe pagar entre 301 y 1.500 euros por no desvelar quién iba al volante. Una vez que realiza este desembolso –en la mayoría de las ocasiones la Administración aplica la cuantía más baja– el proceso culmina y el denunciado logra con este pago librarse de la retirada de puntos.
Casi la mitad de los conductores sancionados por la Policía Local por este tipo de infracciones desde 2007, cuando se aplicó la nueva ley en Vigo, utilizaron esta picaresca. El departamento municipal de Tráfico gestionó desde entonces 21.700 denuncias que supondrían la pérdida de puntos, de las que 7.500 culminaron sin su retirada al no identificarse el conductor. Otras 1.600 ni siquiera se llegaron a pagar por fallos formales de la propia denuncia.
En los casi dos años desde que el Concello decidió notificar a la Dirección Provincial de Tráfico las infracciones cometidas en Vigo que conllevan la retirada de puntos, el departamento municipal sólo logró enviar 5.839 denuncias. Además, los funcionarios municipales acumulan actualmente otras 7.000 que aún no pudieron tramitar al encontrarse en fase de recurso o pendientes de envío, ya sea por trámites legales o a causa de la carga de trabajo que les impide gestionarlas.
Proceso “muy lento”
El concejal de Tráfico y Seguridad, Xulio Calviño, admite que el proceso es “muy lento” y asegura que desde que se impone una sanción en Vigo hasta que el departamento municipal se la notifica a la DGT pueden pasar hasta seis meses. “Como mínimo son tres, pero la mayoría de demoran medio año”, confirma.
Una vez que la denuncia sale del Concello, es la Dirección Provincial de Tráfico la encargada de gestionar la multa y notificar al infractor la resta de puntos en su carné de conducir. Un trámite que demora varios meses más el proceso, lo que provoca que algunos conductores descubran que se les han restado méritos casi un año después de haber cometido la infracción.
Esta situación ha provocado en las últimas semanas una avalancha de quejas en el Concello. La concesión de dos puntos extraordinarios por parte de la Dirección General de Tráfico a aquellos conductores que no cometieron ninguna infracción en los últimos tres años puso en alerta a multitud de conductores, que desconocían que el departamento municipal de Tráfico había notificado alguna de sus sanciones a la DGT. “El Concello advierte en las denuncias que la multa puede acarrear la retirada de puntos, pero es la Dirección Provincial de Tráfico la que, en todo caso, debe notificar a posteriori su aplicación”, excusa Calviño.
Los excesos de velocidad son las infracciones que engrosan el mayor número de multas tramitadas por la Policía Local. Desde octubre de 2007 el Concello notificó a la DGT la retirada de más de 12.000 méritos al “cazar” los radares municipales a casi 5.000 conductores que sobrepasaban los límites permitidos.
La nueva ley castiga la “trampa” con hasta 3.000 euros
La “trampa” de no identificar al conductor para evitar la pérdida de puntos tiene los días contados. La aprobación en el Congreso de los Diputados de la reforma de la Ley de Seguridad Vial en junio de este año contempla sanciones de hasta 3.000 euros para los propietarios de los vehículos denunciados que no desvelen quien iba al volante.
La sanciones pasarán de entre 301 y 1.500 euros a una multa mínima de 600 y máxima de 3.000. Además, la modificación de la ley contempla además la posibilidad de retirar el permiso de conducir por un periodo de entre uno y tres meses a aquellos propietarios de vehículos que no identifiquen al infractor.