ANA NARVÁEZ
"¿Por qué llueve tanto hoy, día del Carmen, en pleno julio?", se preguntaba el alcalde, Abel Caballero: para acoger a estos "niños del desierto" en el "medio de agua" vigués. Son los pequeños saharauis que vienen a pasar sus "Vacaciones en paz" gracias a un acuerdo entre la Asociación Galega de Amigos do Pobo Saharahui y el Concello, que los recibía ayer "con satisfacción y entusiasmo". María Méndez, concejala de Bienestar Social, reflejó el "honor" que supone dar la bienvenida un año más a los niños, no sólo por "la solidaridad que demuestra el pueblo vigués", como destacó después el teniente alcalde, Santiago Domínguez, sino también porque "se lo merecen, ya que el Estado español no supo dar a los saharauis lo que era justo, que es la libertad".
Todos sonreían tanto que parecían provenir de una especie de "país de la alegría". Pero nada más lejos de la realidad: llegaron "con lo puesto" de un campo de refugiados de 200.000 personas que subsisten en cabañas precarias, únicamente gracias a la ayuda humanitaria, y donde no existe el agua corriente. Por eso lo que más les gusta es "la piscina", y lo que más les impresiona es "ducharse", como cuenta Diana, que repite la experiencia de acoger a Mustafá.
Ahmedu Mojtar, delegado del Gobierno saharaui en Galicia explicó que "todos los niños entre siete y doce años del campamento pueden venir a España". Este año han llegado unos 600 a Galicia, cuando en 2008, fueron 850. Ahmedu explica este descenso no tanto "por la crisis" de las familias como por los recortes de los Concellos a la financiación pues "de los 165 municipios que participan en Galicia, no todos cumplen con su parte del trato, que es pagar el billete". El resultado fue una deuda de "800.000 euros que dejó a 400 niños sin financiación en 2008. "Por eso este año la Asociación y la Delegación saharahui en Galicia han decidido reducir el número de billetes de avión a 600, de los cuales la mayoría "repiten en la misma familia de años anteriores y sólo en los Concellos que se comprometan a sufragar los gastos de desplazamiento". Los pequeños "son trasladados en camiones" desde el campo al aereopuerto de Tinduf, en Argelia. "Llegan cansadísimos", dice Diana. Loli, que acoge por segunda vez a Ahmed, apunta: "Los primeros días come con muchísima ansiedad". Pilar y Manuel reciben por primera vez a Mayuba, "porque faltaban familias para acoger a niñas". Este verano 50 niños, en lugar de los 64 de 2008,disfrutan del agua, mar y piscina en Vigo.