CH. GARCÍA
Sin acuerdo. Así concluyó la reunión que mantuvieron ayer en Madrid la ministra de Medio Ambiente, Elena Espinosa, y el conselleiro Agustín Hernández, sobre la macrodepuradora de Vigo. El proyecto sigue bloqueado y sin fecha una vez que ambas administraciones no se pusieron de acuerdo sobre las fórmulas de financiación de la parte que le corresponde a la Xunta en la construcción de la planta.
Después de dos horas y media de reunión, Espinosa y Hernández escenificaron su desencuentro, si bien ambos mostraron la intención de sus respectivos gobiernos de llevar a cabo la construcción de la planta de Vigo, vital para evitar, antes de 2015, la sanción de 20 millones de la UE por contaminación de la ría de Vigo.
Agustín Hernández llegó a la reunión con dos propuestas bajo el brazo para plantearle a la ministra. La primera, y ya conocida, conseguir un periodo más amplio de amortización de la financiación que le corresponde a la Xunta merced al protocolo firmado por el bipartito. En total, 108 millones de euros. Una cantidad a la que el Ejecutivo gallego no puede hacer frente, presupuestariamente, porque sobrepasaría la capacidad legal de endeudamiento. La propuesta fue rechazada por Elena Espinosa al considerar que el ministerio no debe interferir en la forma en que la Xunta afronte sus compromisos.
Igual razonamiento, siempre según el conselleiro, se impuso en la segunda de las propuestas, que consistía en que el Gobierno transfiriese los fondos Feder con los que el ministerio afrontará su parte de la financiación –112 millones–, y que la Xunta se encargase de todo, incluida la licitación de la obra y su construcción, a través de la sociedad hidrológica de Galicia. Espinosa, además, mostró sus dudas de que esta solución pudiese ser aprobada por el Ministerio de Economía, por lo que también fue rechazada.
Al término de la reunión, Hernández mostraba su contrariedad por no haber llegado a un entendimiento. "Ambas administraciones sabemos que es urgente construir la depuradora de Vigo, pero no hay acuerdo".
Mientras Elena Espinosa aseguraba que "la Xunta tiene las competencias en materias de tratamientos de aguas residuales en Galicia y como tal debe asumirlas. En este caso, el Gobierno colabora merced al protocolo firmado en su día por el anterior Ejecutivo gallego y que todavía no se ha plasmado en un convenio oficial, aunque espero y estoy convencida de que habrá ese documento para resolver los problemas de saneamiento"
Sin plazos
Ni ministra ni conselleiro adoptaron ninguna resolución sobre nuevas reuniones y tampoco fijaron un plazo para llegar a una solución.
Eso sí, tanto Espinosa como Hernández coincidieron en que el proyecto de la depuradora de Vigo es "inaplazable" y que debe construirse la planta para sanear la ría. "Seguiremos buscando más soluciones", señaló Hernández.