REDACCIÓN
La Policía Nacional detuvo en Vigo a cuatro personas como presuntas autoras de un delito de tráfico de drogas. Los agentes les intervenieron un kilogramo de cocaína dentro del marco de lo que bautizaron como operación "Cuba", lo que les permitió desarticular una banda organizada que adquiría la sustancia estupefaciente en la zona de Arousa y la distribuía entre vendedores de Vigo y Ourense.
Las personas detenidas son R.C.P., de 28 años de edad y vecino de Panxón; P.C.M., de 23 años, vecino de Vilagarcía de Arousa; y los vigueses I.R.T., de 31 años y J.C.L.R., de 32, que pasaron a disposición del Juzgado de Instrucción Número 5 de Vigo, encargado de coordinar esta investigación.
Las pesquisas policiales comenzaron en abril, cuando funcionarios del grupo Udev-Drogas detectaron un "aumento considerable" en el consumo de cocaína entre los toxicómanos de Vigo, por lo que centraron su investigación en descubrir el sistema de introducción de la droga.
Lujo
Los agentes de la Policía Nacional identificaron a un grupo de jóvenes que carecían de antecedentes policiales y que llevaban un nivel de vida "de lujo", puesto que hacían uso de vehículos deportivos, yates y motocicletas, pese a no tener un trabajo que justificase los ingresos necesarios para realizar ese tipo de gastos.
La metodología con la que trabajaba la banda consistía en que, una vez que los miembros recibían el pedido de un kilogramo de cocaína en Vigo, comenzaban las gestiones con algún narcotraficante radicado en la zona de Arousa para conseguir la droga. El comprador entregaba en la ciudad la cantidad de dinero exigida –actualmente unos 37.000 euros por kilo– y ellos se desplazaban a Vilagarcía o Cambados, donde entregaban el dinero al proveedor. Posteriormente, otra persona se encargaba de trasladar la mercancía hasta la ciudad olívica.
Uno de los investigados se desplazó entonces a Vilagarcía para negociar la adquisición de un kilogramo de cocaína, momento en el que la Policía pudo identificar a la persona que se encargaba de trasladar los estupefacientes.
El transportista de la cocaína fue detenido poco después de llegar a Vigo, en la Avenida de Beiramar, y se le incautó un paquete de un kilogramo de cocaína, así como el dinero que había recibido por su servicio, y que llevaba en el interior de una bolsa de plástico. Posteriormente se detuvo a los otros tres jóvenes relacionados con el caso, entre ellos el intermediario y el destinatario final de la sustancia.