A. OTERO
El botellón en Baiona ha degenerado en un "problema social" con origen en Vigo. Y todo por el Noitebús, el transporte nocturno utilizado por cientos de jóvenes vigueses para desplazarse hasta la capital del Miñor. Los informes policiales encargados por su alcalde, Jesús Vázquez Almuiña, del Partido Popular, indican que el principal aliciente de los pasajeros de esa línea es participar en concentraciones etílicas hasta altas horas de la madrugada en distintas zonas de una localidad que en la época estival cuadriplica su población. Convencido de la culpabilidad de ese servicio de transporte, Almuiña reclamó ayer a la Xunta su eliminación, en concreto, de la ruta Vigo-Baiona.
"Nosotros somos sensibles con la idea de reducir la siniestralidad en las carreteras, desde luego. Pero en todo hay que buscar un equilibrio y no se puede poner las cosas fáciles para que la gente acuda a los botellones. Al menos Baiona no puede asumir ese problema", razona el regidor local, que apela a su condición profesional de médico para alertar de las secuelas físicas por participar en esa masiva ingesta de alcohol.
Si ya el año pasado el regidor baionés criticó públicamente el servicio de NoiteBús por ir cargado de botelloneros de Vigo, lo ocurrido el primer fin de semana de julio le ha reportado nuevos argumentos para expresar su preocupación. Cabinas telefónicas destrozadas, bancos rotos, contenedores tumbados en medio de la calzada, fuentes públicas inutilizadas y sonoros altercados. Son algunos de los efectos colaterales, a juicio del gobierno baionés, provocados por los usuarios vigueses del Noitebús, "sino todos, una cantidad importante de jóvenes proceden de Vigo".
Zona controlada
En Baiona se practica el botellón todo el año, sobre todo en la alameda de La Palma, zona que el Concello considera "muy controlada". En cambio, la situación en verano se desmadra hasta el punto de "desbordar" a la Policía Local. Si a los baioneses y veraneantes se suman los de Vigo, en ese mismo ámbito –ubicado frente a la entrada al puerto deportivo– llegan a reunirse entre 3.000 y 4.000 jóvenes, cifra que sufriría una reducción importante con la supresión de la ruta del NoiteBús, según las estimaciones del gobierno local.
La jefatura municipal cree que la aportación de botelloneros vigueses también está detrás de la dispersión del fenómeno por otras zonas de la villa, como la conocida como Los Tendales y frente al campo de fútbol de hierba sintética. El alcalde apunta otro problema derivado del servicio nocturno de transporte: "Hay usuarios que regresan a Vigo en el NoiteBús, pero otros esperan a la línea regular, y esto ha ocasionado muchos incidentes". Como el año pasado, cuando un grupo de madrugadores pasajeros exigió al chófer que se dirigiera al cuartel de la Guardia Civil para presentar una denuncia contra una pandilla de jóvenes que, al parecer, hacía imposible el viaje.
Asociaciones vecinales y de comerciantes respaldan al regidor en su rechazo a un servicio de transporte instaurado por Núñez Feijóo cuando dirigía la Consellería de Política Territorial en el último mandato de Fraga. El bipartito de Touriño lo mantuvo, y ahora el Partido Popular, de nuevo en el poder, vuelve a apostar fuerte por el NoiteBús "porque estamos convencidos de que contribuye a salvar vidas" por lo que acaba de anunciar un aumento del 22% de las rutas. Fuentes de la consellería que dirige Agustín Hernández no pudieron aclarar ayer si una de ellas será la de Vigo-Baiona, pero ya confirman que al menos de momento se mantendrá con las mismas frecuencias que funcionó el primer semestre de 2009: cuatro salidas desde Vigo y otras cuatro de regreso desde Baiona.
Almuiña confía en que Hernández atienda la petición que ya le trasladó en persona recientemente. Su objetivo, reconoce, es que la Xunta elimine el servicio. "Sabemos que es una cuestión complicada, pero Baiona no puede asumir este problema", alega. Las mismas fuentes autonómicas insisten en lo dicho por el conselleiro el lunes en rueda de prensa. "El recorrido Vigo-Baiona tendrá un seguimiento especial". Éste consistirá en una investigación por parte de técnicos del departamento autonómico sobre los hechos denunciados por el alcalde. "Y en función de las conclusiones se arbitrarán medidas", añaden.