REDACCIÓN
El último obstáculo para iniciar el paseo de A Guía parece resuelto tras años de retraso. El Concello abrió ayer la Baixada a Espiñeiro, el vial de acceso a A Lagoa cerrado al tráfico hace tres meses por un derrumbamiento. Los camiones que se dirigen ahora a una industria y el puerto deportivo de A Lagoa se desviarán por allí, y quedará liberado así el cortafuegos en el que se construirá el paseo. No obstante, los vehículos pesados que dan servicio a Regenasa podrán usarlo una vez a la semana en un principio, hasta que la industria abra en Mos un centro de distribución que permitirá acceder a A Lagoa con camiones más pequeños por la Baixada a Espiñeiro.
El tránsito de vehículos pesados por el cortafuegos ha sido la causa de que se retrasase la construcción del paseo que tiene presupuesto de Costas del Estado desde hace siete años. Las empresas alegaban que la Baixada a Espiñeiro carecía de espacio suficiente para el paso de sus camiones. El Concello acaba de invertir medio millón de euros en su reparación. "Es una obra muy consistente, y en diez meses estará abierto el paseo", aseguró Caballero en una visita al lugar. La empresa Tragsa inició hace un mes y medio los primeros trabajos, pero hubo pocos avances por el tránsito de camiones. Estos pasaban pese a que se colocó una cadena para impedirlo.
El Concello pedirá además una subvención a Medio Rural para reforestar con especies autóctonas el monte de A Guía, ahora invadido por eucaliptos y acacias. "Cortaremos de momento las crestas que tapan la vista", agregó Caballero.
Por otra parte, Urbanismo mantiene contactos con los dueños de Vulcano, afectados por un vial incluido en el Plan Xeral. El astillero ha presentado un contencioso en los tribunales. "No vamos a perjudicar a una empresa con 350 trabajadores", indicó el alcalde.