M. LÓPEZ
Los padres de la niña a la que le cayó parte de un balcón en Príncipe el pasado mes de diciembre ya empiezan a ver la luz al final de túnel. Esto en lo que se refiere a su situación irregular en España, pues en relación al estado de la pequeña Alejandra, sus secuelas a largo plazo todavía se desconocen. El abogado de la madre del bebé entregó ayer mismo en el Concello el certificado de antecedentes penales, documento indispensable para que la Subdelegación del Gobierno autorice el permiso de residencia a la joven boliviana, que, en todo caso, será un arraigo excepcional porque sólo lleva dos años en nuestro país.
La defensa de Tenencia de Alcaldía asegura que hoy se trasladará el certificado a la Oficina Municipal de Inmigración para adjuntarlo al resto de la documentación de Miriam y así poder recurrir la orden de expulsión. El gobierno local tiene un plazo de diez días hábiles para presentar el recurso, que con casi total seguridad, será aceptado, según indican fuentes judiciales.
Por su parte, en relación a Israel, de 19 años y padre de la pequeña, tampoco tiene permiso de residencia. En su caso, el joven ya puede solicitar el arraigo legal debido a que su estancia en Vigo es superior a tres años. Pese a todo, desde Tenencia de Alcaldía apuntan que "no entregó el certificado de penales", y todavía están a la espera de que lo haga.
Una familia desolada
Según relata la propia pareja, desde que la pequeña Alejandra, con tan sólo tres meses de edad, sufrió el siniestro, sus vidas han dado un giro de 180 grados. "Cada vez que miro al bebé, me acuerdo de aquel día; es horrible", comentaba Israel, padre de la niña. Aunque ellos se quejan del trato recibido por el Concello, desde la institución local reiteran que se les proporcionó ayuda en todo momento, tanto social como económica. No obstante, ambas partes coinciden en que lo importante es la salud de la niña.