MARÍA LÓPEZ
Malos tiempos para el turismo de Vigo. En los primeros cinco meses del año, los hoteles de la ciudad perdieron 18.350 huéspedes en relación al mismo período de 2008, lo que supone un descenso de un 15%. Los profesionales del sector avalan estas cifras ofrecidas por el Instituto Nacional de Estadística (INE) e incluso matizan que "el porcentaje pudo ser mayor". La crisis económica está haciendo mella en los establecimientos hoteleros, que han experimentado un acusado descenso de clientes en lo que va de 2009. Pero lo peor está por llegar. "Nuestra única salida es la campaña que elaboramos para promocionar las Rías Baixas, de la que estamos pendientes de financiación", alerta el presidente de la Asociación de Empresarios de Hostelería de Pontevedra (Asehospo), José Manuel Barbosa.
El responsable de los hoteleros de la provincia vaticina un verano "catastrófico" si no se ponen en marcha las medidas necesarias para combatir la recesión económica y la propia crisis interna que vive el sector. "Si hasta ahora perdimos un 15 por ciento de viajeros, no será nada extraño que en los meses de julio y agosto alcancemos el 25%", lamenta. Habitualmente, durante la época estival, la ocupación suele rondar el 85% y "si este año alcanzamos el 60 sería muy bueno", añade Barbosa.
Por su parte, desde la Asociación de Hosteleros de Vigo, Jaime Luis Fernández, también gerente del Hotel Bahía, no se muestra tan pesimista y confía en que el sector levante cabeza en los próximos meses. "Es cierto que el número de reservas es más bajo de la cantidad a la que estamos acostumbrados, pero tenemos la esperanza de que venga un buen verano", dice.
Sin turistas extranjeros
Según el INE, sólo en el mes de mayo más de 6.000 personas dejaron de alojarse en hoteles de Vigo con respecto al mismo mes del año pasado. En 2009 un total de 104.301 turistas se hospedaron en los establecimientos vigueses frente a los 122.651 del ejercicio anterior. La caída más importante se produjo en los viajeros procedentes del extranjero, que se redujeron en casi 10.000 entre enero y mayo con respecto al mismo período de 2008. Los huéspedes nacionales también experimentaron un bajón, pero menos acusado. Los 89.000 del año pasado se quedaron en 81.000.
Los hoteleros creen que estas pésimas cifras de ocupación son consecuencia de un "cóctel" formado por la crisis y el escape de clientes a otros destinos turísticos que "sí potencian sus atractivos". "Ahora también se nos suma la huelga del metal. En Vigo gran parte de los huéspedes son empresarios que vienen a hacer negocios, y con el paro de los astilleros y la automoción, la actividad hotelera se resiente", explica José Manuel Barbosa. "No sé hasta qué punto todo esto se puede considerar lícito", duda.
Cabe destacar que, contrario a lo que apuntan desde el sector, el Instituto Nacional de Estadística asegura que la estancia media de los viajeros en la ciudad olívica se mantiene igual que el año pasado y se sitúa en dos días.