J. P.
El Concello estrena esta noche en Joaquín Loriga la normativa del botellón con un fuerte dispositivo policial y una advertencia: “El mero hecho de reunirse en la calle, aunque sea en grupos de sólo dos o tres personas, será objeto de sanción”, afirmó ayer el responsable de Seguridad, Xulio Calviño. Los mandos de la Policía Local y Nacional han cerrado el operativo, que como adelantó FARO contará con más de una docena de agentes, algunos de paisano. La prohibición se acompañará de otras medidas. Los propietarios de los bares con o sin música que sigan abiertos después de las tres de la madrugada serán multados. En la zona declarada como protegida, que afecta también al área más próxima a Loriga (tramos de Ecuador, Venezuela y Simón Bolívar, además de Fisterra y Panamá) hay cinco locales. Sus dueños han sido avisados, además, de que se les penalizará si permiten a los clientes sacar las consumiciones al exterior.
Las señales que marcan el área en la que está vetada la concentración fueron descubiertas ayer. Los policías empezarán el control en torno a las once de la noche. “Es un fin de semana peliagudo y complejo, porque coincide con el día en que terminan los exámenes de Selectividad, pero el proceso se prolongó hasta ahora para poner en marcha la ordenanza con todas las garantías legales”, expuso el concejal. Calviño subrayó la idea de que se multará a los grupos que desoigan los avisos policiales y se reúnan en Loriga. “En un principio los agentes harán una labor informativa, pero se impedirá la mera concentración, y conviene que todo el mundo lo tenga claro”, recalcó.
Control de horarios
La Policía identificará a quienes se reúnan en la calle, y negarse supondrá desobediencia a la autoridad. A los propietarios de los locales les advirtió el concejal de que “se hará un seguimiento del cumplimiento de los horarios de cierre y será un tema a tratar en la próxima reunión de la Junta Local de Seguridad”. La intención es empezar la campaña de control en Loriga, y después ampliarla al resto de la ciudad. “Todas las semanas firmo denuncias por incumplimiento”, agregó. A lo largo de este año el Concello se propone además erradicar el botellón de otros puntos de la ciudad. Los principales se celebran en O Berbés y Montero Ríos.
Por otra parte, responsables de la concejalía se han reunido con los dueños del negocio de venta 24 horas de Rosalía de Castro, calle situada dentro de una Zona Acústicamente Saturada en la que no se puede vender alcohol entre las 22.00 y las 09.00 horas. “Esperamos su total colaboración”, apostilló el edil.