PAULA PÉREZ
La Xunta no dispone de dinero para pagar su parte de la depuradora de Vigo, infraestructura que se había comprometido a financiar conjuntamente con el Gobierno central y el Concello, pero tampoco está dispuesta a asumir retrasos. Por eso ha propuesto a Acuanorte –organismo estatal que se encargará de la licitación y ejecución de la obra– que solicite un crédito que le permita disponer de efectivo hasta que el Ejecutivo gallego consiga reunir los 115 millones de euros que necesita para costear la EDAR y que pagará a plazos. "Lo importante es que se licite y que sea mejor mañana que pasado mañana", advirtió ayer el conselleiro de Medio Ambiente, Agustín Hernández.
La macrodepuradora del Lagares es la pieza clave para sanear la ría y evitar la multa de 20 millones de euros de la UE por contaminación marina. Pero esta infraestructura tiene un elevado coste que supera los 237 millones de euros. El Gobierno bipartito había llegado a un acuerdo con el Ministerio de Medio Ambiente y el Ayuntamiento para repartirse la carga económica. La Xunta aportaría 115 millones, el Ejecutivo central, 108 millones, y el Concello, 18.
Sin embargo, cuando el PP llegó a la Xunta se encontró "un serio problema financiero". Según denuncia el actual responsable de la Consellería de Medio Ambiente, en los presupuestos de 2009 sólo hay consignados 5 millones de euros para esta EDAR. Además, las posibilidades de endeudarse están limitadas. Agustín Hernández mostró ayer el certificado del Servicio de Gestión Presupuestaria de la Xunta que fija en 36 millones de euros el tope legal de deuda que podrá asumir Aguas de Galicia hasta 2013.
"Para la administración hidráulica gallega la financiación de la depuradora establecida en el borrador de convenio es imposible de cumplir", se quejó ayer Agustín Hernández.
Cláusula
Después de que la ministra de Medio Ambiente, Elena Espinosa, advirtiera que el Gobierno central no podrá un euro más de la parte que le corresponde, el conselleiro ha puesto encima de la mesa una fórmula alternativa para financiar la depuradora. Hernández pide al organismo estatal Acuanorte que se endeude y apoya su demanda en una de las cláusulas del borrador del convenio negociado por el bipartito. "Acuanorte podrá acudir a los mercados financieros para obtener créditos de tesorería que permitan financiar los desfases temporales entre los pagos y los cobros de las fuentes de financiación", leyó el conselleiro.
Según explicó, esto permitirá al organismo estatal endeudarse con la garantía de que podrá devolver el crédito cuando la Xunta consiga los 115 millones de euros que necesita para financiar su parte de la depuradora. En este sentido, Hernández dejó claro que el Gobierno gallego no renuncia a aportar este dinero. "Nosotros cumpliremos pero queremos poder pagar en un plazo más largo del previsto", argumenta.
De hecho, se mostró convencido de que el Gobierno central aceptará este "pago diferido". "Para nosotros la depuradora del Lagares es la actuación prioritaria y así se lo manifestamos a los responsables del Estado que tienen atribuida la licitación y contratación de las obras", comunicó el conselleiro.
El convenio, que dejó redactado el bipartito, está aún pendiente de firmar y la Xunta pretende que se suscriba "en el plazo más corto posible". De hecho el tiempo corre en contra, ya que el plazo comprometido ante la UE para poner en marcha la depuradora es 2012.
La propia Confederación Hidrográfica del Norte, dependiente del Ministerio de Medio Ambiente y que gestiona directamente el proyecto a través de Acuanorte, reconoció que la EDAR de Vigo es la "más retrasada" de las cinco que tiene pendientes. Los problemas de financiación de la Xunta no ayudan a que se acelere la tramitación de esta infraestructura que aún está sin licitar y el problema es que la UE podría reactivar su sanción por contaminación en la ría si se incumplen los plazos previstos.