A. M.
El Concello de Vigo abrió ayer expediente disciplinario a un funcionario de la Policía Local por la posible comisión de una falta de carácter grave. Se trata de un agente condenado en vía penal por una falta de amenazas tras participar en una disputa en compañía de su padre y una tercera persona no identificada. Según consta en la sentencia del Juzgado de Instrucción número 8 de Vigo, el empleado público se identificó con su placa de policía y el gobierno vigués investiga su comportamiento por entender que "atenta gravemente contra la dignidad de los funcionarios de la Policía Local y contra la propia imagen de los cuerpos en que se integran".
El agente y su padre fueron condenados por amenazas y su acompañante por lesiones y amenazas. Entre los hechos probados, la sentencia hace constar que antes de proferir la amenaza "quédanche tres días" el policía mostró su placa.
El primer informe del jefe de la Policía Local sobre el proceder de este agente data de mayo de 2008 y en él se informa al grupo de gobierno de la denuncia presentada en Comisaría por la presunta víctima, que señala como agresor al mencionado agente de Vigo. Los hechos dieron paso a un proceso judicial con sentencia condenatorio para el policía y es entonces cuando el Concello solicita al juzgado toda la documentación sobre este caso e inicia el procedimiento para sancionarlo por vía administrativa.
Pueden pasar varios meses hasta que la propuesta de sanción o archivo del expediente regrese a junta de gobierno. Se trata del tercer policía expedientado en el mandato y la falta grave grave puede conllevar sanciones económicas e incluso la expulsión del cuerpo, como sucedió el pasado mes de agosto con otro compañero de cuerpo.