J.P.
El bipartito ha entrado en una nueva fase y quiere escenificarlo en la fecha en la que se cumplen dos años de mandato. PSOE y BNG harán hoy una presentación conjunta del balance de gobierno con un acto en el auditorio del Centro Social Caixanova al que han invitado a los representantes de las principales instituciones y entidades sociales y económicas de la ciudad. El objetivo de Caballero y Domínguez es mostrar que hay una alianza de dos fuerzas, pero un gobierno único y unido.
Hace un año ambos hicieron balance por separado en medio de un clima tenso y reproches mutuos. El BNG denunciaba en público las “injerencias” del alcalde en las concejalías que dirigen los nacionalistas, y el PSOE comparecía para dar la réplica, acusándoles de actuar como oposición. El PP criticaba entonces que en Vigo había un alcalde y un vicealcalde.
El ciclo ha terminado y las diferencias que surgen ya no son públicas. La relación, según varias fuentes consultadas, ha mejorado pese a que ambas fuerzas marcan su espacio y se producen a veces tensiones. La ubicación del albergue fue el ejemplo de que, pese a tener visiones contrarias y defenderlas en público, no hay reproches y se evita el enfrentamiento.
La fecha clave
El varapalo del 1 de marzo, con la pérdida del gobierno de la Xunta contra todo pronóstico, provocó un cambio de rumbo en la relación. El bipartito tomó nota y no quiere que se repitan los mismos errores en Vigo. Caballero y Domínguez celebraron un almuerzo para analizar la situación y, aunque ambos niegan que en Vigo los ciudadanos perciban la coexistencia de dos gobiernos, han dado un visible giro. El alcalde aseguró el domingo en la entrevista a FARO que hay “una sintonía elevada”. Su socio destaca la “gran conexión” entre las dos fuerzas.
Sus gabinetes gestionaban ayer los detalles de la organización del acto, en el que se hará, según las fuentes consultadas, una presentación de la gestión área por área. El matrimonio político entre PSOE y BNG funciona mejor, y las discusiones quedan en casa.