ELENA OCAMPO
"Me interesa saber cómo debería de ir en el coche y cómo llevar el cinturón, aunque no conduzco. Ahora ya es un poco tarde...", asegura con sus 36 semanas de gestación, Raquel Martínez. Es una de las participantes en el curso de seguridad vial para embarazadas del Concello, en el que también estaba con 32 semanas la conductora de moto Elena Silva, que ya no puede hacerlo por razones obvias, pero sí su pareja, Mario Comesaña.
"Cuando una mujer embarazada conduce, la banda del cinturón tiene que estar siempre por debajo del abdomen, nunca sobre el vientre. Eso lesionaría gravemente al feto en caso de accidente. Hay quien usa un nuevo sistema de anclaje, que tiene una parte que engancha a la mujer hacia la pelvis. Pero para quien decide conducir con el cinturón habitual, es recomendable que tenga en cuenta una serie de consejos..." Quien habla es el oficial responsable del departamento de Educación Vial de la Policía Local de Vigo, Germán Pardo, que arrastra todo el bagaje acumulado en cientos de atestados de tráfico para asesorar a un delicado sector de la conducción: las premamás. Las que deciden coger el volante, o no tienen más remedio que hacerlo durante la gestación, tienen que estar preparadas porque llevan un sólo salvavidas para dos.
Pero ahí no se acaba el peligro. Una vez que nace, hay que elegir correctamente la silla en función del peso del niño. Aflora entonces un mar de dudas para muchos padres. La correcta utilización de las sillas infantiles podría reducir el 75% de las muertes y el 90% de las lesiones que sufren los niños en los accidentes de tráfico.
Estas cifras, que son las que maneja la Policía Local, han dado pie a los cursos de educación vial y sistemas de retención infantil para embarazadas. Van a cumplir un año desde su puesta en marcha. Vigo es la única ciudad gallega en la que se realizan y la cifra de mujeres participantes ya asciende a más de seiscientas. Se imparten en centros de salud –en Teis se reunieron hasta 60 mujeres– y las matronas de los centros, presentes durante las charlas, son una pieza importante en ese engranaje.
En los últimos ocho meses, impartieron veinticinco cursos, en los que se formaron 574 mujeres y 108 hombres. Aunque van dirigidas a premamás, cuando pueden, las acompañan sus parejas. Las clases, bimensuales, abordan distintos aspectos, desde cómo afectan las fuerzas centrífugas en caso de accidente a las sillas, ante un accidente de tráfico.