E. OCAMPO
La falta de personal por la huelga de sanitarios en Povisa provocó ayer horas de retraso en las consultas y obligó a cerrar una de las áreas de Rehabilitación y otra continuó trabajando bajo mínimos. Decenas de pacientes, algunos que llegaron en ambulancia, se vieron afectados por la reducción asistencial y otros no pudieron ser atendidos, según los representantes sindicales y los propios enfermos, aunque no el hospital. Y de nuevo ayer la tensión entre los piquetes y los huelguistas acabó en altercados, que se saldaron con una herida leve.
Para esas área de Rehabilitación, los servicios mínimos fijados por la Xunta establecen "el mismo personal que los domingos", un día sin actividad. Respecto a las citas programadas, registraron retrasos de hasta dos horas en algunas especialidades, en laboratorios y Traumatología. Los sindicatos aseguran que el seguimiento de la huelga es casi total, mientras que la dirección del centro hospitalario lo rebaja a un 14%.
"Salió el médico a llamar a los pacientes", aseguró una mujer en la sala de espera de Endocrinología que llevaba aguardando una hora y media. En efecto, la huelga convocada por CC OO, CIG, UGT y SGPS no implica a los médicos, representados por el sindicato O´Mega. A mediodía, las treinta sillas del área de espera de Urología estaban ocupadas. Un cartel de la empresa rezaba: "Quedan anulados los festivos concedidos fuera de turno por la huelga". Desde el mostrador, una enfermera que evitó dar su nombre "por ser contratada" y que operaba por servicios mínimos, expresó: "Hay malestar, estrés y retraso de una hora a dos en las consultas. Todo el mundo está de uñas con nosotros, pero no tenemos la culpa. Les decimos que pongan una reclamación".
Los sindicatos critican la falta de previsión de la dirección hospitalaria: "Se dan cuenta de que no pueden cubrir los servicios normales como pretendían, porque no rebajaron la programación", aseguró la portavoz de CC OO, Alicia González.
La primera hora, en la que el personal accede a los puestos de trabajo, volvió a ser el momento de máximo colapso. Y de nuevo, se produjeron "empujones" con la Policía. La enfermera del comité de empresa, Ruth Vallejo, sufrió "tendinitis en el hombro y esguince cervical" a causa de una caída, que acabó "con pisotones" y anuncia que denunciará los hechos en los juzgados.