E. OCAMPO
Elegir al rector en el claustro, como se hace con el máximo mandatario autonómico en el Parlamento y sólo con los votos de los representantes claustrales. Ésta es la enmienda que fracasó, por falta de consenso y de votos, en la reunión del claustro celebrada ayer en la Universidad. No obstante, la secretaria informó que ambos sistemas, el actual, de sufragio universal, y el propuesto, "son igualmente legales".
El claustro se reunió para aprobar la adaptación de los estatutos de la Universidade de Vigo a la LOU (Ley Orgánica de Universidades, aprobada en 2001 durante la gestión de la ministra Pilar del Castillo). La reforma gozó de una apabullante aceptación –127 votos a favor, ninguno en contra y sólo tres abstenciones–, aunque curiosamente sólo estuvo diez sufragios por encima de los necesarios para aprobarla (117). A la sesión, que comenzó con un retraso de media hora pero con quórum, asistieron 254 claustrales.
Superado el debate sobre la LOU surgió el de la forma de elegir al rector. Una enmienda promovida por la representación sindical del PAS (personal de administración y servicios) cuestionó el espíritu democrático del actual voto universal, por ser ponderado. Porque el voto de un doctor puede valer hasta cinco veces más que el de otra persona. El representante, Federico Fernández y el presidente del comité de personal, Xan Cebro, propusieron que el sufragio para elegir al rector se realice dentro del claustro. Fue rechazada (tuvo 92 votos en contra y 32 a favor, con 5 abstenciones) pero permitió oír distintas posturas.
Se trataba de una enmienda sin el consenso necesario para ser aprobada (contaba con la negativa de los representantes del alumnado y de las formaciones Nova Universidade y Alternativa Universitaria). La votación fue secreta,a petición de los enmendantes. "No nos parece necesario, ni justo, ni existe ninguna razón técnica o política, además de que no consiguió el respaldo necesario", indicó el rector Alberto Gago, que recordó, que el proceso de elección se aprobó sólo hace cuatro años.
La ratificación de la reforma de los estatutos, en la que trabajó durante meses una comisión creada para tal fin, supone la incorporación de la Ley de Contratos de Estado y la Ley de Igualdad entre hombres y mujeres a la Universidad. Acarrea la equiparación del profesorado con vinculación permanente a la Universidad, con los docentes funcionarios y esto se reflejará en la representatividad: "En el claustro, el 51% estará formado no por profesores funcionarios doctores, sino por doctores con vinculación permanente a la Universidad", argumentó la secretaria general de la Universidad, Esther González. También, que desaparece el profesor colaborador. Es decir, que el profesorado contratado doctor no podrá ser contratado a tiempo parcial. El cambio incluye la "revitalización" del claustro, que podrá aprobar las líneas generales de la política presupuestaria, o tendrá capacidad para informar sobre las nuevas titulaciones de grado y la facultad o escuela a la que se adscriben. El rector destacó que el texto es fruto del "consenso" y pidió el voto a favor. Ahora los estatutos serán remitidos a lla Consellería de Educación.