M. Q.
El reparto territorial por el que ha optado la nueva Xunta continúa encontrándose con un rechazo frontal en Pontevedra. Después de que Alberto Núñez Feijóo anunciase la creación de dos superdelegados en la provincia, uno para la capital y otro en Vigo, ahora la polémica se centra en el ámbito que abarcará la urbe olívica. El gobierno pontevedrés y las asociaciones vecinales reprochan al Ejecutivo autonómico la creación de esta figura y ven en ello un intento de crear "de tapado" la quinta provincia. Por ello han desafiado a que, si es ésa la intención, se lleve a cabo modificando la Constitución y realizando una consulta popular. Además, tildan como "falso" el argumento de que la administración se acerque a los ciudadanos.
El alcalde, Miguel Anxo Fernández Lores, reiteró a lo largo de los últimos días que esta estructura administrativa supone una "agresión" a la capitalidad. Una idea reiterada al conocerse que la recién nombrada superdelegada para Vigo, Lucía Molares, se hará cargo también de otros 13 municipios. Se trata de los ayuntamientos que hace cuatro años consensuaron su participación en el Área Metropolitana que no se llegó a aprobar al haber cambio de gobierno gallego. Pero Lores ve en todo ello una "incongruencia", y de hecho sospecha que tras la creación de la superdelegación viguesa se esconde el propósito de dar pie a la quinta provincia gallega.
"No tiene nada que ver con el acercamiento de la Administración a los ciudadanos. Si no Soutomaior no pasaría a depender de Vigo. Además, si éste es el argumento, ¿por qué no se opta por el mismo planteamiento para Ferrol o Lalín, donde también vive mucha gente?, cuestiona el regidor nacionalista. Lores, que dice "no tener problema en que Vigo cuente con servicios", apunta en cambio que "esta vía por la que se está optando supone una agresión sin precedentes a Pontevedra". Por ello, explicó: "Si lo que se quiere hacer es modificar la estructura administrativa hay que debatirlo, pero haciéndolo siempre con luz y taquígrafos".
Asamblea
El mandatario municipal comentó que habría que modificar leyes e incluso la Constitución, lo que requiere de una consulta popular para que se incorporen los cambios. En esa misma línea se mostraron los representantes vecinales. Después de una asamblea mantenida esta semana, tanto desde la federación Castelao como desde Teucro se criticó la puesta en marcha de un modelo que supone, a su juicio, "la desmembración de la provincia". Verísimo Pazos, dirigente del primero de los colectivos, no oculta sus contundentes críticas hacia la decisión de Feijóo. "No entendemos que Vigo también tenga un superdelegado, en todo caso tendría que ser un representante que dependiese del de Pontevedra", apuntó.
Asimismo, el representante vecinal coincidió con Lores a la hora de reclamar otros mecanismos para realizar la modificación territorial. "Si quieren hacer de Vigo otra provincia que la hagan, pero con los correspondientes debates en el Congreso y con un referéndum", desafió.
Pazos también lamenta que "el prestigio de Pontevedra como capital está en entredicho" con la nueva estructura administrativa impulsada por Feijóo, al tiempo que cargó contra el grupo parlamentario del PSOE gallego". Está ayudando a la división de la p r o v i n c i a porque pide que el ámbito de actuación de la superdelegada de Vigo se extienda a 27 municipios del sur de la provincia", valora.
Por su parte, en la Federación Teucro ven en este modelo "una clara intención política y electoral". A ello añaden su contrariedad sobre los criterios en los que se basa la distribución de los concellos a cada una de las nuevas delegaciones. "El PP pretende crear una quinta provincia en detrimento de Pontevedra, y menos afortunado nos parece aún que Soutomaior pertenezca a Vigo mientras A Guarda, en el otro extremo, siga con Pontevedra", indica a renglón seguido.