|
|
|
HEMEROTECA » |
|
A. MÉNDEZ
Es la mayor de nueve hermanos. Religiosa por vocación y discreta por decisión propia, Lourdes Gabilondo Pujol huye de la notoriedad pública que le han otorgado su hermano Iñaki, el prestigioso periodista de Cuatro, y el nombramiento de Ángel como ministro de Educación el pasado 7 de abril. “No me lo esperaba, pero estoy segura de que tiene la preparación y la fortaleza de espíritu suficiente para hacerlo bien. Así es su forma de ser”, asegura su hermana Lourdes, delegada diocesana de Misiones en la Diócesis de Tui-Vigo y miembro del Secretariado Nacional de Infancia Misionera. Con la perspectiva que dan estas dos semanas transcurridas desde la renovación del Gobierno, afirma estar “orgullosa de Ángel como hombre íntegro, fiel a sus compromisos y dialogante, no por ser ministro”.
–¿Cómo se enteró de que su hermano iba a ser el nuevo ministro de Educación?
–Dos horas antes de que el presidente lo anunciara en rueda de prensa. Uno de nuestros hermanos me telefoneó a las once de la mañana e hizo lo mismo con los demás miembros de la familia porque Ángel no quería que nos enterásemos por la prensa. Recuerdo que estaba con una compañera y pusimos la radio para enterarnos de algo. Horas después, sobre la una, ya confirmaban los cambios en los telediarios.
–Pese a estar bien posicionado y ocupar un cargo de responsabilidad dentro del ámbito educativo, ¿le sorprendió su nombramiento?
–Desde luego. No me lo esperaba. Había otras muchas personas en su misma posición y no lo hubiera imaginado, pero Ángel es un hombre forjado en el campo de la educación y está preparado para el puesto. Estoy segura de que se esforzará para hacerlo lo mejor posible porque así es su forma de ser y lo hace con todo. Lo pasará mal porque es exigente y le gusta llegar hasta el final en todo lo que hace. Sabe que le darán de uno y otro lado, pero tiene formación suficiente para desempeñar este trabajo y está preparado para afrontar las críticas, incluso para vivir con ellas
–¿Ha hablado con él desde que entró en el Gobierno?
–Nos hemos puesto en contacto en varias ocasiones y la verdad es que lo veo tranquilo. Él es un gran buscador y un hombre preocupado por la educación, es consciente de su responsabilidad y trabajará para hacer las cosas bien.
–Es de suponer que como hermana estará orgullosa de las nuevas responsabilidades de Ángel...
–Estoy más preocupada que orgullosa por su nombramiento. Para mí no es el ministro, es mi hermano pequeño, al que peiné el día de la comunión. Si estoy orgullosa de él no es por ser ministro, sino porque lo conozco y es un hombre íntegro, fiel y dialogante, que será capaz de hablar por igual y llegar a acuerdos con niños y mayores.
–¿Cómo ve su papel en un ministerio como Educación?
–Creo que el suyo es un puesto de mucha responsabilidad. Ya lo tenía como rector, pero ahora se trata del futuro del país y es importante ver cómo la educación ayuda a madurar a las nuevas generaciones, preparándolas para un futuro mejor. Tiene un cometido de gran trascendencia y es consciente de ello.
–Más conocida ahora como la hermana del ministro de Educación, lleva cuarenta años como franciscana y recorrió medio mundo como misionera. ¿Qué le ha reportado esta experiencia?
–De los viajes aprende uno mucho, se ensancha el corazón y se abre la mente. Con los años me he dado cuenta de que cada destino me ha valido para darme cuenta de que fuera de nuestro país también hay cosas formidables que aprender.
–Creo que ha pasado por Francia y Roma, entre otros destinos,...
–Estuve en Francia, luego en Corea del Sur seis años, entre el 73 y el 79, y después en Roma como responsable del Servicio de Información y Comunicación de la Congregación. Pasé también puntualmente por Marruecos y participado en algún encuentro asiático de Misiones.
–¿Cuál era el trabajo de la orden en un país como Corea?
–Las hermanas se dedican a la enseñanza, a la labor sanitaria en pequeños dispensarios y entre los enfermos de lepra, y sobre todo a la labor social y pastoral, especialmente entre los más pobres. Lo esencial es aprender a compartirlo todo. El gozo y el sufrimiento del pueblo, su esperanza de paz y de reunificación de un país dividido… Uno no puede llegar pensando en convertir a nadie, sino en aprender y en comprender. Los asiáticos tienen una gran capacidad de trascendencia, pero siempre les sorprende la idea de un Dios que se pone del lado de los más débiles…
–Recibió la noticia del nombramiento en Vigo. ¿Cuándo llegó a la ciudad y con qué cometido?
–Llevó en Vigo desde el año 2000 y me siento como en casa. Soy muy feliz y me encanta el trabajo con mayores, familias y sobre todo con los niños, que son muy agradecidos y están abiertos a la realidad de otros menores no tan favorecidos. Coordinamos las actividades de animación misionera de la diócesis, el Domund, Vocaciones Misioneras,... Viajo periódicamente a Madrid como miembro del Secretariado Nacional de Infancia Misionera.
–¿Cómo lleva el estar tanto tiempo alejada de la familia?
–Estoy acostumbrada porque llevo toda la vida viajando, así que no es un problema. Por nuestros trabajos, también los hermanos estamos repartidos por distintas ciudades, cada uno intentando hacerlo bien en lo suyo.
–Reside discretamente en Teis. ¿Cuántas franciscanas quedan en su residencia?
–Quedamos únicamente cuatro hermanas, tres vascas y una gallega. Pero pertenezco a una congregación específicamente misionera de 7.000 hermanas en 73 países.
|
|

| LA SELECCIÓN DE LOS LECTORES | ||
LO ÚLTIMO |
LO MÁS LEÍDO |
LO MÁS VOTADO |




| CONÓZCANOS: CONTACTO | FARO DE VIGO | LOCALIZACIÓN Y DELEGACIONES | CLUB FARO DE VIGO | ACERCA DE ED. GALEGO | PUBLICIDAD: TARIFAS | CONTRATAR |
|
|
||||||||