CH. G.
Tres críticas en los dos últimos meses. Las iniciativas planteadas para Vigo por la Consellería de Política Territorial para el área de Vigo, coincidiendo con el periodo electoral, recibieron contestación desde Vigo, bien desde el propio Concello o bien desde estamentos empresariales y sociales.
El plan para el transporte metropolitano, que incluía la regulación del tráfico de pasajeros entre ambos márgenes de la ría viguesa, fue negado por el gobierno local, al considerar el alcalde que resultaría “muy gravoso” para el municipio de Vigo. Un plan que, por ahora, no se ha podido aplicar.
La propuesta de la todavía conselleira en funciones para el metro ligero –presentó el estudio de viabilidad de líneas y su presupuesto–, también fue desestimado por Abel Caballero, cuando señaló que “Vigo tendrá un metro ligero, pero ahora no es el momento”. Fue la segunda negación de un plan en el que el departamento de Caride recibió una crítica por parte del regidor local.
Ahora, la ampliación del túnel de Beiramar, cuyo anteproyecto sí recibió el parabién municipal, es cuestionado, no en el fondo sino en la forma, por los empresarios vinculados a las actividades portuarias y por la propio Puerto, que considera que “debe mejorarse” para no perjudicar a las industrias.
Un anteproyecto sobre cuyas alegaciones tendrá que decidir la próxima Xunta, ya que hasta el momento no han recibido respuesta por parte de los técnicos de la consellería.
Tres iniciativas que deberán sufrir retoques en unos casos o que esperarán en los cajones a nuevos planteamientos desde Santiago y desde Vigo.