MARTA FONTÁN - VIGO
Nieves Garrido no cesará en su lucha hasta que se haga justicia. Esta mujer es la “madre coraje” que capturó al joven paraguayo de 28 años que supuestamente abusó de su hijo de 15 suplantando la identidad del menor en un chat de Internet. Madre e hijo ratificaron ayer la denuncia ante la titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Vigo, que se ha hecho cargo de la investigación del caso y que previsiblemente en los próximos días tomará declaración al presunto pederasta, Edgar Antonio G.L., quien en la actualidad se encuentra libre con cargos. La mujer pidió a la magistrada que le imponga una orden de alejamiento al supuesto abusador con respecto al menor, quien también solicitó esta medida. “Yo no le tengo miedo, pero quiero que mi hijo esté protegido”, afirma Nieves.
“Que lo que le ha hecho a mi hijo no se lo vuelva a hacer a nadie”, añadía esta madre tras declarar ante la juez. El caso correspondió en un primer momento al Juzgado de Instrucción número 7, que estaba de guardia cuando se destaparan los hechos y que decretó la libertad con cargos del detenido. Pero los supuestos abusos no habían sucedido esa semana, por lo que la sala se inhibió y, por turno de reparto, el caso recayó en Instrucción 1, cuya titular tomaba ayer declaración a madre e hijo. Ambos reiteraron lo ocurrido: el pasado mes de diciembre el menor se citó con una persona que había conocido en la red –el presunto pederasta_– pensando que era alguien de su misma edad y, en el encuentro, el sospechoso le habría obligado a hacerle una felación. “Lo amenazó con agredirlo, lo agarró por el pelo”, relata Nieves, que, ayudada por su otro hijo de 21 años, suplantó la identidad del menor en la red y planificó un encuentro en plena calle que propició el arresto de Edgar Antonio.
El menor será valorado psicológicamente por una psicóloga del Ayuntamiento y por los forenses de los juzgados. “Él [en referencia a su hijo] es extrovertido y muy hablador y desde que pasó todo esto está más apagado, más nervioso, grita mucho, no habla...”, lamenta Nieves, que ahora sólo espera que el juicio contra el supuesto pederasta se celebre lo más pronto posible.