AGENCIAS
El artículo que la revista Vanity Fair le va a dedicar a Penélope Cruz en el mes de noviembre revela vivencias de su infancia, sus inicios en Hollywood y sus amantes dentro y fuera de la gran pantalla.
"Las pasiones de Penélope", que es el título del reportaje, cuenta cómo la primera escuela de actuación de la actriz española fue la peluquería de su madre en Alcobendas, Madrid. "Fingía que hacía los deberes pero en realidad observaba a las mujeres. Su comportamiento me cautivaba. Ese lugar era como un psicólogo para ellas, compartían todos sus secretos", recuerda Pe.
Admirada por sus directores
Woody Allen reconoce que "Penélope es tan alucinante que no puedo mirarla directamente", mientras que Pedro Almodóvar dice de ella que "Penélope ha nacido para ser actriz, es alguien extremadamente emocional. Es una suerte que haya elegido una profesión que le permita expresar unos sentimientos que resultarían demasiados para una persona normal. Si no fuera así ella sufriría mucho, aún más de lo que sufre ahora".
Tras este largo recorrido, parece que por fin la guapa actriz puede centrarse en disfrutar las mieles de sus éxitos. Es la primera actriz española en conseguir un Óscar, y ahora se encuentra promocionando "Los abrazos rotos", de Pedro Almodóvar y una adaptación del musical "Nine", de Rob Marshall.
Discreta con sus compañeros
Aparte de explicarnos los inicios de su carrera, Vanity Fair también indaga en los secretos de rodaje. Ante la pregunta de quién besa mejor, si Scarlett Johansson o Charlize Theron, Penélope es esquiva: "Responda lo que responda me voy a meter en problemas. Ambas fueron unas magníficas compañeras de trabajo".
Y, por supuesto, surgió la pregunta sobre Javier Bardem. Respuesta simple y directa: "No voy a entrar en ello".
Íntima de Sofía Loren
La revista equipara incluso a Cruz a nombres célebres como Marlene Dietrich, Greta Garbo, Ingrid Bergman, Catherine Deneuve o Sophia Loren, con quien la española ha entablado una buena amistad a raíz de "Nine", filme en el que trabajaron juntas.
"Se ha convertido en una amiga de verdad. Hablamos mucho sobre la vida y nuestras carreras. Yo de De Sica y ella de Almodóvar. En mi último día (en el rodaje) ella vino a mi camerino. Estaba llorando y yo estaba llorando", aseguró Loren.