EFE
El veterano alpinista tirolés Rienhold Messner, el primer hombre que coronó los 14 ochomiles de la Tierra, desea, tras su muerte, que su cadáver sea devorado por buitres al pie del Himalaya.
"Para mí sería la despedida más bonita", declara Messner en una entrevista que publica hoy el rotativo alemán "Bild" con motivo del 65 cumpleaños.
En ese sentido explica que "en el Tíbet pude asistir a un funeral celestial. Al muerto se le corta la piel a tiras y seguidamente acuden centenares de buitres de las montañas cercanas que devoran todo el cadáver".
Tras afirmar que le resultaría "vergonzoso" morir como un héroe del alpinismo en plena escalada, Messner comenta que siempre ha "evitado la muerte en la montaña" y que espera fallecer "sin dolor en medio de mi familia".
"Soy más torpe"
Messner confiesa que alcanzada la edad de jubilación "las montañas se me hacen cada vez más grandes. Tengo que tomar aliento con más frecuencia, soy más torpe y no tengo tanta fuerza. Mi hijo de 18 años me adelanta ya en las escaladas".
Asimismo revela que se ha preparado para la tercera edad de manera muy conservadora, ya que "mi familia, todos mis hermanos y yo podemos, en caso de necesidad, retirarnos a mis granjas autosuficientes. Producimos vino, carne, lana...".
Finalmente confiesa que se casó el pasado mes de julio con Sabine, su compañera sentimental desde hace 25 años, forzado por la familia.
"No me dejo imponer el matrimonio por el Estado. Pero nuestros tres hijos presionaron" para dar ese paso, señala el alpinista.