IRENE BASCOY / SANTIAGO
El Consello de la Xunta envió ayer al Parlamento para su debate y posterior aprobación el proyecto de Ley de Medidas Urgentes en Materia de Vivienda y Suelo, cuestionado por la Federación Gallega de Municipios y Provincias (Fegamp), y en especial por los alcaldes socialistas y populares por vulnerar la autonomía local. El titular del Ejecutivo autonómico, Emilio Pérez Touriño, salió en defensa del texto impulsado por sus socios nacionalistas. "Dialogamos intensamente, fuimos flexibles y eso sucederá con todas las leyes, que serán dialogadas y concertadas", aseveró Touriño, pues la ley pensada para movilizar suelo y construir más vivienda protegida no es la única auspiciada desde consellerías del Bloque que disgusta a los regidores socialistas.
El proyecto de Ley de Servicios Sociales, elaborado por el equipo del propio vicepresidente, Anxo Quintana, obliga a los consistorios de más de veinte mil habitantes a reservar el 7% (antes era el seis) de sus presupuestos a servicios sociales y el poder local advirtió de que se invade la autonomía municipal. El número dos de la Xunta ya defendió su iniciativa y acusó a los regidores socialistas de "inmovilismo". Touriño, ayer, a preguntas de los periodistas, medio en la polémica, manifestando su "máximo respeto a los ayuntamientos del país" e insistiendo en la voluntad de su Gobierno de "concertar y dialogar".
El titular del Ejecutivo autonómico puso como ejemplo de esa voluntad de consenso el proyecto de Ley de Medidas Urgentes en Materia de Vivienda y Suelo, que, según explicó, es "una ley robusta nacida de la flexibilidad del diálogo y la firmeza de criterios". Touriño remarcó que el texto normativo ya recoge "aportaciones también de la Fegamp". Es cierto, el departamento de Teresa Táboas introdujo modificaciones a petición de la Fegamp, pero a la dirección de ésta, liderada por el alcalde socialista Ames, no le han parecido suficientes y sigue mostrando su disconformidad.
Diferencias en la Fegamp
En todo caso, no hay unanimidad de criterio en el seno de la Fegamp, que tras su última asamblea quedó tocada al ser incapaces socialistas y nacionalistas de consensuar la dirección que por primera vez desplazaba al PP de la presidencia.
Alcaldes y tenientes de alcalde del BNG en la provincia de A Coruña y Lugo hacían públicas ayer sus discrepancias con los regidores del PSOE y del Partido Popular, y en especial con el presidente de la Fegamp, Carlos Fernández. Igual que Anxo Quintana el miércoles, los alcaldes del Bloque acusaron a sus homólogos del PSdeG y del PPdeG de "jugar al inmovilismo", al intentar "frenar proyectos transformadores y progresistas", como la futura Ley de Servicios Sociales o la de Medidas Urgentes en Materia de Vivienda y Suelo.