Los municipos de menos de cinco mil habitantes no tendrán que reservar suelo para vivienda protegida, si sus desarrollos urbanísticos no contemplan más de cinco nuevas viviendas por cada mil habitantes. Ésta es uno de los últimos cambios introducidos en el proyecto de Ley de Medidas Urgentes en Materia de Vivienda y Suelo.
El equipo de Teresa Táboas también aceptó, a petición de la Fegamp, rebajar, pero sólo como excepción, del 30% al 20% el porcentaje de reserva de suelo para vivienda protegida en municipios de menos de veinte mil habitantes. Serán, según explicó Touriño, consistorios donde abunda la segunda vivienda y tendrán que demostrar que no tienen demanda de vivienda protegida. Otra modificación será que "preferente", pero no obligatoriamente los regidores habrán de dedicar a vivienda protegida al menos el 50% del patrimonio del suelo municipal, constituido éste por el suelo que donan por ley los promotores cada vez que levantan un edificio.
El presidente de la Xunta presentó este proyecto como la solución para que "la gran mayoría de los gallegos pueda adquirir una vivienda digna a un precio razonable".
Los constructores volvieron ayer a posicionarse en contra de la futura norma, que reserva el 40% del suelo para vivienda protegida en los ayuntamientos de más de 20.000 habitantes.