REDACCIÓN / SANTIAGO
El presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, ha apelado al consenso y a la unión de las fuerzas políticas y de toda la sociedad para afrontar los "grandes desafíos" de la comunidad para 2008, que situó en la ordenación del territorio y en la protección del medioambiente. En el tradicional mensaje institucional de Fin de Año, en el que interviene por tercera vez tras asumir el gobierno autonómico en agosto de 2005, Touriño abogó por el diálogo y por evitar la "confrontación estéril", que es la "clave fundamental", a su juicio, para no dispersar ni malograr los esfuerzos de una sociedad.
En este sentido, hizo alusión al documental sobre el cambio climático del ex vicepresidente estadounidense Al Gore, "Una verdad incómoda", y aseguró que estas "verdades incómodas" existen también en el ámbito gallego, en materias como el territorio y el medioambiente, en las que son necesarios "consensos globales y generosos de las distintas opciones políticas".
"Ésa es la vía para avanzar en la construcción de esa Galicia más próspera, más justa, más equilibrada que deseamos", enfatizó el titular de la Xunta, que, con todo, también destacó el progreso registrado durante el año que acaba de terminar en la "configuración del territorio como espacio para vivir, convivir y preservar".
El presidente aprovechó para hacer balance de 2007, que calificó como un año de "estabilidad y progreso". "Estabilidad institucional, la fuente que alimenta la confianza de los emprendedores y de los ciudadanos en general", aseveró, y de "estabilidad social, el mejor fertilizante para que florezcan, vigorosos, los frutos del desarrollo", puntualizó Touriño.
De este modo, aludió a los datos del empleo en la comunidad en los últimos doce meses, en los que la población activa superó la cifra de 1,3 millones de personas. "Nunca, hasta ahora, había dispuesto Galicia de tantos brazos y cerebros involucrados en la tarea de crear riqueza", interpretó el presidente de la Xunta.
También remarcó el "progreso" registrado en el terreno social, como la atención a las personas dependientes, la ampliación de los derechos de los pacientes, el reconocimiento del trabajo en igualdad, la lucha contra la violencia de género, o la gratuidad de los libros de texto. No obstante, el presidente advirtió de que "no conviene dormirse" porque la comunidad "es una obra en permanente construcción", e incidió en su llamamiento a la unidad para abordar los "desafíos de futuro".
Antes, Touriño, que dedicó un reconocimiento especial a los gallegos ausentes de sus casas -soldados en misión de paz o marineros-, se refirió al centenario del himno gallego, celebrado durante este mes de diciembre. Así, parafraseó uno de sus versos para definirlo como "rayo transparente que atraviesa los cinco continentes para identificar la galleguidad universal". En esta línea, rindió homenaje a los emigrantes gallegos como "mejor modelo de los bos y xenerosos que proclama el himno" ya que devolvieron a Galicia, acrecentadas, las oportunidades que ésta les negó.
Asimismo, recordó que las notas de Pascual Veiga y los versos de Eduardo Pondal siguen siendo los mismos que en su primera interpretación en 1907, pero quiso poner en valor la "profunda transformación" experimentada por la comunidad en este tiempo.