R. Prieto / Agencias / a coruña
Manuel Fraga optó ayer por ausentarse en el Senado para no romper la disciplina de voto del PP. Pese a asistir al pleno de la Cámara Alta, el ex presidente autonómico y fundador del PP decidió no participar en la votación, por la tarde, que aprobó la reforma para que los parlamentos autonómicos puedan proponer candidatos a magistrados para el Tribunal Constitucional, una propuesta que él apoyó en 2002, cuando presidía la Xunta, en el Parlamento gallego.
La ausencia del ex presidente del Gobierno gallego en la votación fue interpretada como un gesto para no contrariar su propio apoyo a la propuesta planteada por los nacionalistas en 1998 para que las comunidades autónomas participen en el nombramiento de los jueces del Alto Tribunal, iniciativa que fue aprobada durante el Debate del Estado de Autonomía de hace cinco años con el apoyo del PPdeG.
Ayer, una propuesta similar llegó al Senado y salió adelante pese al rechazo del PP. Los "síes" ganaron a los "noes" por 133 a 122, si bien en los bancos populares no estaba sentado Fraga. La modificación aprobada ayer afecta al artículo 184 del Reglamento de la Cámara Alta y permite a los parlamentos autonómicos ofrecer un cupo de dos candidatos a ocupar el Alto Tribunal. Los grupos defensores de la modificación, propuesta por el PSOE y apoyada por la Entesa Catalana, PNV y CiU, necesitaban un mínimo de 130 votos para sacar adelante la iniciativa.
El Senado elige a cuatro de los 12 magistrados del Constitucional y el próximo 16 de diciembre expira el mandato de los cuatro que eligió hace nueve años. Hasta esa fecha, la Comisión de Nombramientos del Senado recibirá las propuestas que envíen los parlamentos regionales, estudiará las propuestas y elaborará una lista con cuatro nombres que deberá someter a votación en el pleno. La elección de los magistrados en ese pleno, sin embargo, exige una mayoría cualificada de tres quintos, que no se alcanzará por el voto negativo del PP.
En el debate de la reforma, celebrado por la mañana, el PP anunció que recurrirá ante el Constitucional el nuevo Reglamento del Senado al considerar que corresponde a la Cámara Alta y no a los parlamentos autonómicos la designación de los magistrados del Constitucional.
Conflicto competencial
La portavoz del PP en el Senado, Rosa Vindel, tachó la modificación, que fue aprobada por mayoría absoluta en la votación celebrada por la tarde, de "auténtico despropósito" y denunció que la Cámara pierda su función en favor de los parlamentos regionales. "Se invaden las atribuciones constitucionales del Senado", apuntó Vindel, que advirtió de que "se convierte la propuesta de magistrados en el resultado de una acumulación de intereses territoriales". "Se someterá a los senadores a un mandato imperativo vulnerando la Constitución", sentenció la senadora popular, que instó al PSOE a proponer una reforma de la Carta Magna si quiere ampliar el peso de las Cámaras autonómicas.
Hace ya cinco años, Manuel Fraga avaló que Galicia reclame el derecho a nombrar magistrados en el Tribunal Constitucional. Durante el debate sobre el estado de autonomía de 2002, el fundador del PP asumió una de las principales reivindicaciones de la Declaración de Barcelona que los nacionalistas gallegos (BNG), vascos (PNV) y catalanes (CiU) firmaron en 1998. En ese debate parlamentario, fue asumida y reclamada por la Cámara gallega, en la que el PP gozaba de mayoría absoluta.
La vieja reivindicación nacionalista fue aprobada por el líder del PP gallego en plena ofensiva del Gobierno vasco por lograr una soberanía compartida y la reclamación del Gobierno catalán de reformar el Estatuto.