La segunda corriente devastadora en poco más de un año desesperó ayer a los vecinos de Viladesuso. El propietario de la estación de servicio calcula que las riadas del año pasado se llevaron consigo más de 100.000 euros de su negocio, de los que ha cobrado sólo la parte del Consorcio de Seguros, unos 43.000. La Xunta todavía no le ha abonado el resto, pese a habérselo prometido. La estación de servicio estuvo cerrada un mes y medio el año pasado y ahora lo estará al menos una semana. Por el momento, Salinas no quiere calcular las pérdidas porque desconoce si el barro ha afectado a las máquinas colocadas hace sólo once meses.
El entorno de Serra Seca, otro barrio de la parroquia de Viladesuso, también vivía ayer su segundo desastre en un año con varias casas inundadas. Juan Carlos Pérez Fernández y su mujer veían cómo un aluvión devastador procedente de los montes entraba en su casa, aunque no causaba los daños del anterior. El lodo alcanzaba los diez centímetros en la vivienda pero no consiguió dejarlos sin corriente eléctrica. Los daños ya son lo de menos para la pareja. "Estamos desesperados, ¿esto va a ser así cada año?", se preguntaba Juan Carlos indignado. "No hemos cobrado por la primera riada y ya tenemos aquí la segunda. Que vengan ahora Touriño y Romeu a darnos palmaditas", protestaba.
La tensión es total en la zona. Varios vecinos protagonizaron duros enfrentamientos con el alcalde y varios concejales que los visitaron nada más conocer lo ocurrido.