EUROPA PRESS
Además de su vertiente formativa, estas prácticas ayudarán a desarrollar la autonomía personal de los beneficiarios del proyecto, que tendrán que adaptarse a una situación laboral normalizada, con horarios y responsabilidades. Un tutor se encargará del seguimiento de los participantes, para estimularlos en su iniciativa y favorecer sus relaciones dentro del medio laboral.
El rector vigués, Alberto Gago, calificó hoy esta iniciativa como una "oportunidad importante de hacer pedagogía social" algo que, según aseguró, es una "obligación" del organismo que representa. Por su parte, la presidenta de la fundación, Rita Blanco, dijo que la iniciativa es un "hito" que, además de aportar nuevas opciones para el colectivo discapacitado, contribuirá a transformar la visión sobre los discapacitados que prevalece en la sociedad.
El proyecto comenzará con siete voluntarios inscritos, lo que para la vicerrectora de Extensión Cultural y Estudiantes, Maruxa Cabeza, representa "un reto que asumimos como algo que puede dar un resultado importante" en el ámbito social, ya que la universidad tiene que ser "capaz de capacitar", puntualizó.
PRIMER PARTICIPANTE
El primer participante del programa será el joven de 21 años Iago González, que realizará las tareas propias del Persoal de Administración y Servicios (PAS) durante nueve meses, con el objetivo de mejorar su formación e inserción laboral. Después de él, la fundación espera incluir en breve a otras cuatro personas.
La Oficina de Servizos Integrados á Xuventude (OSIX) de la universidad viguesa será la encargada de coordinar a los PAS voluntarios como tutores así como a los usuarios potenciales. Aunque inicialmente el programa se desarrolla en colaboración con la Fundación Integración, permanecerá abierto a otros colectivos de discapacitados psíquicos y físicos.