EUROPA PRESS
El origen de los hechos ahora denunciados tuvieron lugar, según explicó el colectivo en una nota de prensa, en diciembre cuando el 95 por ciento de la plantilla en A Coruña se encontraban de baja médica de tipo sicológico.
Esta asociación de Guardias Civiles señaló que sospechaba que el máximo responsable del cuerpo había desviado "recursos de la lucha antiterrorista para el seguimiento" de algunos agentes. Para ello, según denunciaron, se empleó "una unidad de élite, que depende directamente de dicho general, y que tiene como misión controlar y recabar información sobre los grupos violentos autóctonos, así como la relación que se viene dando entre estos y ETA".
Además, destacan que esto coincide con las fechas previas al atentado del Aeropuerto de Barajas, con lo que concluyeron que así "habría quedado claras las prioridades del General Jefe de Galicia".
DEPURAR RESPONSABILIDADES
En la denuncia, la UGC-Galicia pide "la apertura de medidas oportunas al objeto de depurar las presuntas irregularidades que se podrían haber cometido como consecuencia de un uso irracional e inadecuado de los medios que el Estado pone a disposición del citado mando".
Entre otros, apuntó que dichos servicio antiterroristas, en esta vigilancia de los agentes de baja, llegaron a detectar la presencia de un agente durmiendo a 14 kilómetros del lugar "donde suponían que debía pernoctar".