PAULA PÉREZ / SANTIAGO
Los que no creen en la aplicación práctica de las matemáticas se van a quedar sin argumentos, porque los números y las ecuaciones ayudarán a encontrar el remedio para la malaria, el sida o la gripe aviar, además de prevenir las consecuencias de las inundaciones. Para conseguirlo, sin embargo, se necesita una capacidad de cálculo que no soportaría una única computadora. La solución pasa por conectar varios equipos en red y sumar potencia. Eso es lo que ha hecho el Centro de Supercomputación de Galicia (Cesga) que ha adquirido por 120.000 euros una máquina que está integrada en un macrosistema de cálculo europeo en el que participan 39 países.
Esta herramienta servirá a los investigadores gallegos para diseñar los sistemas de cálculo que se necesitan para desarrollar fármacos o crear redes de alerta ante posibles riadas.
El proyecto para prevenir
inundaciones está aún en fase experimental. "Con esta tecnología recogeremos en tiempo real datos sobre el caudal de los ríos, la composición del suelo, clima de la zona y predicciones meteorológicas", explicó ayer el director del Cesga, Javier García Tobío. "A partir de ahí podremos hacer una simulación numérica de qué pasaría si siguiese lloviendo con la misma intensidad otras dos horas", aclaró.
En el caso de los fármacos el nuevo sistema de cálculo que ha estrenado el Cesga también será muy útil ya que permitirá realizar diferentes combinaciones en la computadora antes de llevarlas al tubo de ensayo y acelerar así el proceso que, de otra manera, tardaría años. "A través de ecuaciones se busca el resultado más cercano a la solución final", asegura García Tobío.
El papel de los investigadores del Cesga, sin embargo, es desarrollar la tecnología de cómputo que después es demandada por otras instituciones públicas o privadas.
Este sistema de computadoras en red permite también diseñar modelos oceanográficos o planificar tratamientos personalizados de radioterapia.